A
cargo de Guillermo Cabrera Álvarez
Por inexplicables
misterios de la papelería se extraviaron algunas cartas en el
Departamento de Atención a los Lectores y recién leo la respuesta
al caso publicado el 16.3.04, acerca de un campesino que entregó
parte de su tierra en 1979 para que construyeran un servicentro a
cambio de que le instalaran electricidad, y 25 años después sigue
igual. Leamos:
Decidimos que una
comisión integrada por el Vicepresidente del Consejo de
Administración de Remedios, un funcionario de la Empresa Eléctrica
y la Jefa de la Oficina Provincial de Atención a la Población
visitara al compañero Alcides Fernández Valdés, en Buenavista,
Remedios, con quien analizaron lo contenido en su carta al
periódico Granma.
En la conversación
Alcides reiteró la situación que presentaba hace 25 años,
mostrando la carta enviada. Atendiendo a que este compañero llevaba
muchos años demandando que se le instalara la corriente por
compromisos que, según planteaba, se contrajeron con el cambio de
la tierra utilizada para construir un servicentro, convoqué al
Director de la Empresa Eléctrica para valorar la posible solución,
decidiéndose hacer un estudio técnico, pues se trataba de una casa
aislada y ver las posibilidades financieras y de recursos en estos
momentos para enfrentarla.
Con respecto a lo
planteado en su carta de que lo cité para los martes por la tarde y
no lo atendí, este compañero me abordó en el cementerio de
Buenavista en el momento en que se enterraba a la madre de un
compañero y le dije que fuera el próximo martes, siendo cierto que
por razones de trabajo no lo pude atender.
Todo indicaba que por un
lamentable problema de interpretación, visitó la sede de la
Asamblea otros martes, pero no se dirigió a ningún otro
compañero, ni al Departamento de Atención a la Población.
Al respecto quiero
decirle que acostumbro a atender a una cifra elevada de personas de
la población, baste decir que en el 2002 atendí a 317 y en el 2003
más de 300, lo que realizo con agrado y conciencia de mi
responsabilidad. De ser posible resolver la electrificación de la
casa de Alcides se lo informaremos posteriormente. (Alexis Melgarejo
Falero, presidente Asamblea Provincial del Poder Popular en Villa
Clara).
EL PERRO QUE NO VIAJÓ
Desde que mi hijo me
llamara desde España comunicándome que su perro pudder no viajó,
estoy haciendo gestiones infructuosas. Primero con el representante
de la agencia Aéreo Europa, después intenté con el veterinario y
no pudo ser. Consulté con la Aduana y esta con el departamento de
bultos extraviados. Dijeron que el embarque fue correcto. Después
que estaban buscándolo por todo el aeropuerto, que había escapado.
No puedo entender cómo
un perro de diez años de edad, puede escapar de una jaula y mucho
menos, correr. En el aeropuerto nadie da explicaciones convincentes.
Solicité ver el huacal desde donde se supone escapó el perro. La
jaula estaba en objetos perdidos. No estaba rota. No es posible
escapar por ningún lado. El joven que estaba en información me
dijo que el vuelo se había retrasado por la fuga del animal.
La jaula costó 179 USD
en Galerías Paseo y estaba en perfectas condiciones; por el
embarque se abonaron 191 USD más diez del veterinario. Todo eso sin
contar el valor sentimental del perrito, un pudder blanco.
Resulta que mi hijo
está ahora en España y el perro no salió de Cuba. ¿Dónde puede
estar ahora? ¿Quién responde por esta enorme negligencia? Firmo
con el nombre de mi hijo: (José Sael Safonts Lorenzo, Ciudad de La
Habana).
Este es un caso inusual.
Un mago estilo Harry Houdine, pero ladrador, rey de las escapadas,
se fue de un aeropuerto que debe estar cerrado a cal y canto por
cuanto un animal suelto en la pista puede ocasionar un accidente.
Pero no solo logra escapar de una jaula nueva, sino que siendo un
anciano de diez años, burla a sus perseguidores (si los hubo), y
burla los controles. ¿Habrá una convincente explicación? Corre el
mes de julio, aconteció en mayo y no hay quien dé respuesta.
Escríbanos
Sección Abrecartas
Periódico Granma
CP 10699 Habana 6
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