Más de 150 madres de la provincia de
Sancti Spíritus tienen como ocupación laboral la atención de sus
propios hijos con severas discapacidades físicas o mentales.
De las beneficiadas, un centenar tuvo
que abandonar sus empleos habituales para dedicarse a cuidar a su
prole, hasta que se aprobó ese humano programa de la Revolución,
que les permite la reinserción laboral.
Algunas de ellas, además, reciben
beneficios excepcionales dadas las peculiaridades socioeconómicas o
de salud de su familia.
La Dirección Provincial de Trabajo y
Seguridad Social dispone de un millón de pesos para respaldar
económicamente esta labor.
Según lo establecido las madres que
tenían vinculo laboral anterior reciben el mismo salario que
devengaban cuando cesaron para cuidar a sus hijos, tiempo que se
considera para su posterior jubilación.
En la provincia funcionan también
centros especializados para el cuidado y enseñanza de niños y
adolescentes discapacitados, incluida la atención ambulatoria por
profesionales capacitados para cada caso. (AIN)