BAGDAD, 30 de junio (PL). — Al
menos 11 soldados estadounidenses resultaron heridos hoy durante un
ataque de la resistencia en esta capital, informó el mando central
de las tropas norteamericanas.
El informe, que omitió detalles del
incidente, reportó que dos de los lesionados se encuentran en
estado grave, luego que 10 proyectiles de mortero impactaron en las
cercanías de una base militar enclavada en el aeropuerto
internacional de Bagdad. El ataque provocó un gran incendio.
Anteriormente fuentes en el terreno
se refirieron a sólo seis heridos, todos integrantes del Cuerpo de
Apoyo 515 de la Guardia Nacional de Nuevo México.
La resistencia iraquí hirió a más
de cinco mil militares de Estados Unidos en estos 15 meses tras la
invasión anglonorteamericana.
Por otra parte, en la sureña ciudad
de Samawa estalló un coche-bomba, pero hasta el momento se
desconocen los pormenores del hecho.
En Basora, al sur de Bagdad, la
policía desactivó un artefacto explosivo el cual los opositores
harían estallar durante un desfile de guardias privados,
considerados como mercenarios al servicio de la coalición
encabezada por Estados Unidos.
La insurgencia disparó con mortero
anoche contra una base militar norteamericana en la norteña ciudad
de Balad.
En ese contexto de respuesta
opositora, la custodia legal del derrocado mandatario iraquí Saddam
Hussein fue cedida hoy por Estados Unidos al nuevo gobierno
interino, pero su vigilancia física estará en manos de las fuerzas
norteamericanas.
Washington también procedió de
igual manera con 11 altos dirigentes del antiguo régimen, y se
espera que los cargos contra ellos sean hechos públicos este
jueves, informó el canal árabe de televisión Al Arabiya.
Emisoras radiales locales comentaron
en sus vespertinos que la vigilancia de Saddam por parte de los
invasores es otro elemento que demuestra la limitación del poder
del nuevo gabinete, estructurado y supervisado por los ocupantes
estadounidenses.