WASHINGTON, 30 de junio (PL). — El
Buró Federal de Investigaciones (FBI) confinó durante tres meses
en Estados Unidos a un ciudadano de Nepal, sólo por tomar imágenes
en video de áreas públicas en la ciudad de Nueva York, reveló hoy
el diario The New York Times.
De acuerdo con el rotativo, el cual
cita a un veterano investigador del FBI, Purna Raj Bajracharya fue
arrestado en octubre de 2001 por captar vistas de la urbe
neoyorquina, con la única intención de mostrarlas a sus familiares
en el país asiático.
Según declaró al Times James P.
Wynne, agente del servicio de contraespionaje, Raj Bajracharya no
era un terrorista y fue confinado durante tres meses, sin que su
esposa e hijos conocieran dónde se encontraba.
El ciudadano nepalés tenía previsto
regresar a su país luego de trabajar durante cinco años en una
pizzería en Queens y en una florería en Manhattan.
Sin embargo, entre las imágenes
generales que tomó de la ciudad, estaba un edificio muy alto, donde
se encontraba una oficina del FBI.
Eso fue suficiente para enviar a Raj
Bajracharya a un centro de detención en Brooklyn, sólo en contacto
con el agente del FBI que lo sometió a interrogatorios, Wynne.
Según se pudo corroborar, el único
delito del ciudadano fue continuar trabajando en Estados Unidos con
una visa de turista expirada, una violación de las normas
migratorias que debe ser sancionada con la deportación, pero no con
la cárcel.
Sin embargo, la liberación del
ciudadano nepalés se vio obstruida por un engorroso proceso, el
cual hacía necesaria la autorización de funcionarios de alto rango
en Washington, responsables de las medidas antiterroristas.
Ante tales obstáculos, el propio
Wynne tuvo que asumir una postura disonante con los agentes del FBI,
y recurrió a la Sociedad de Ayuda Legal en busca de un abogado para
defender los derechos del prisionero, y lograr su liberación.
En días recientes, el Pentágono
reconoció su participación en otro caso similar, de un prisionero
iraquí detenido en secreto durante meses sin que fuera comunicado
su arresto al Comité Internacional de la Cruz Roja.
El Departamento de Defensa alegó
haber actuado de esa forma por pedido de la Agencia Central de
Inteligencia, aun cuando dicha práctica era violatoria de las
convenciones internacionales sobre las normas a tener en cuenta en
el trato a personas arrestadas.