Facilitar
el conocimiento sobre la historia y el cultivo de la mariposa blanca
es propósito del software educativo La Flor Nacional, del cual
disponen escuelas de distintas enseñanzas en Pinar del Río.
Instalado también en el Museo de
Historia Natural y en la biblioteca provincial, el programa instruye
acerca de ese símbolo de cubanía de forma amena y mediante un
sencillo vocabulario, además de contar con bellas imágenes y
ejercicios que propician el aprendizaje.
Para su confección, la niña Ana
María Álvarez partió de una encuesta realizada a 800 residentes
en un consejo popular, cuyos resultados arrojaron que algunas
personas desconocen el significado de esa flor y pocas saben
cultivarla.
El valor del trabajo radica en su
efecto patriótico, pues estimula en niños y adolescentes el amor
por uno de los atributos de la identidad nacional, a la vez que
recomienda generalizar su plantación, la cual debe realizarse en
lugares húmedos y sombreados, así como regarse diariamente.
Con fresco lenguaje explica, entre
otros aspectos, que los pétalos blancos representan la pureza de
ideales y ansias de paz, y la espiga donde nacen varias flores
juntas recuerdan la fuerza de la unidad.
Desde la época de las guerras de 1868
y el 1895, las criollas identificadas con la causa
independentista lucían sobre sus pechos la mariposa blanca,
aprobada como Flor Nacional de Cuba durante un evento de Botánica
que tuvo por sede a Argentina en 1936.
(AIN)