BAGDAD, 17 de junio (PL).—
Un soldado húngaro murió a causa de una explosión ocurrida en las
cercanías de una base militar en la sureña localidad iraquí de
Hilla, informó hoy el mando de las tropas de ese país.
En un comunicado emitido por el
Estado Mayor húngaro el militar se encontraba apostado cerca de una
bomba de agua potable. El reporte no ofreció detalles sobre la
fecha, ni las circunstancias en que ocurrió el incidente.
Hungría desplegó en Iraq a 300
efectivos que participan en las misiones de la ocupación bajo la
égida de Estados Unidos.
Por otra parte, las sirenas se
activaron esta madrugada en la denominada zona verde en Bagdad,
donde radican las oficinas de las autoridades de la coalición,
encabezada por Estados Unidos, cuando varios proyectiles de mortero
cayeron cerca de esa área.
En la acción no se reportaron bajas
de ningún tipo, ni daños materiales.
Mientras, el canal árabe de
televisión Al Arabiya reportó que 35 personas murieron y más de
138 resultaron heridas por un atentado ocurrido hoy en Bagdad contra
un centro de reclutamiento del nuevo ejército iraquí subordinado a
las fuerzas estadounidenses.
El hecho ocurrió esta mañana cuando
un vehículo cargado de obuses de artillería hizo blanco en una
larga fila de personas que aguardaban su turno para ser atendidos en
dicha instalación, custodiada por soldados norteamericanos.
La mayoría de las víctimas se
encontraban en esa antigua base aérea iraquí conocida como
al-Muthanna para ofrecerse como reclutas e integrar los cuerpos de
seguridad iraquíes, entrenados y supervisados por expertos del
Pentágono.
Medios radiales locales recordaron
que otros atentados de esa naturaleza ya fueron ejecutados por la
resistencia, la cual considera colaboradores del enemigo a los
enrolados en instituciones militares dirigidas por los invasores.
Ciudadanos iraquíes se ven obligados
a optar por esta forma de empleo debido a la precaria situación
económica en este país árabe tras la invasión
anglonorteamericana el pasado año, comentaron las fuentes.