WASHINGTON, 17 de junio (PL).—
El presidente George W. Bush se va quedando sin argumentos para
justificar la guerra contra Iraq, según los resultados de una
comisión que investiga los atentados del 11 de septiembre del 2001,
informó hoy el diario The New York Times.
El panel bipartidista, que termina
sus pesquisas sobre aquellos ataques, concluyó que no encontró
evidencias sobre los vínculos del gobierno de Saddam Hussein con la
red Al Qaeda, que ejecutó aquellos ataques en Estados Unidos.
La administración Bush ha quedado a
la defensiva ante los argumentos de la comisión, pues antes había
descartado el pretexto de las presuntas armas de extermino en Iraq,
otra de las justificaciones esgrimidas para agredir al país árabe.
Hans Blix, quien fuera jefe de los
inspectores de Naciones Unidas en el país árabe, incluso denunció
presiones de Washington para la retirada del equipo de la ONU de
territorio iraquí, pues ya estaba decidida la opción de la guerra.
Entretanto, una encuesta realizada en
Iraq encontró que apenas el dos por ciento de los ciudadanos de ese
país apoya a las fuerzas de ocupación, lo cual también desmiente
el argumento de la Casa Blanca respecto al presunto papel liberador
de los invasores.
Señala el Times que esta es la
difícil realidad de Bush 15 meses después de decidir la invasión
y a menos de cinco de enfrentar a los votantes estadounidenses en
los comicios de noviembre próximo, en medio de fuertes
cuestionamientos a la credibilidad y manejo de la guerra en Iraq.
A pesar de la ausencia de pruebas
sobre vínculos entre el régimen de Hussein y Al Qaeda, el
presidente norteamericano insiste en la existencia de esos
contactos, posición que antes había mantenido respecto a la
existencia de armas prohibidas en Iraq.