Dice el Pentágono que fue sorprendido por 
hechos del 11 de septiembre

WASHINGTON, 17 de junio (PL).— Los ataques suicidas con aviones el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos fueron demasiado rápidos, lo cual impidió dar una respuesta militar, se justificaron hoy oficiales de alto rango del Departamento de Defensa.

En la última audiencia del panel que investiga si fue posible evitar los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, los uniformados, encabezados por el jefe del Estado Mayor Cojunto, general Richard Myers, reconocieron que hubo confusiones y demoras en identificar las aeronaves comerciales secuestradas.

"Tuvimos además problemas en las comunicaciones con la aeronáutica civil", tecnológica y de estructura, dijo Myers, al intentar justificar las fallas en los sistemas de vigilancia, los cuales no detectaron a tiempo los aviones fuera de ruta.

De acuerdo con el máximo jefe militar estadounidense, la amenaza no se percibía tan inminente.

"Combatimos muchos fantasmas ese día, se podían poner en el aire tres mil naves para defender el país, pero estábamos mirando hacia afuera", comentó el oficial, según quien los estimados de inteligencia coincidían en que si existía un ataque sería fuera de las fronteras de Estados Unidos.

El ataque siempre se esperó desde afuera, manifestó Myers tras una declaración escrita en la cual señaló que los informes del espionaje norteamericano indicaban la probabilidad de atentados en la península arábiga.

"Hubo un aumento importante de informes de amenazas terroristas a fines de la primavera y el verano (boreal) de 2001, indicando claramente que una gran operación terrorista de Al Qaeda estaba en preparación, pero se desconocía el lugar y la fecha", dijo el oficial.

Aunque la comisión investigadora deberá presentar su informe final en julio, medios de prensa estadounidenses difundieron la víspera fragmentos del borrador, en cuyas páginas se niega la existencia de pruebas confiables sobre los supuestos nexos entre Iraq y la organización islámica en los hechos del 11 de septiembre.

El documento asegura que, aún cuando en 1994 el líder Al Qaeda, Osama bin Laden, solicitó a Iraq establecer en su territorio campamentos de entrenamiento y asistencia para la obtención de armas, el gobierno del entonces presidente Saddam Hussein nunca respondió.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Especiales |

SubirSubir