La industria azucarera contribuye a
la integración latinoamericana, afirmó hoy Luis O. Gálvez,
director del Instituto Cubano de Investigaciones de los Derivados de
la Caña de Azúcar, en el evento científico Diversificación 2004.
El hecho de que los países de la
región cuenten en ese ramo con una tradición, padecimientos,
tecnologías y conocimientos comunes hacen imprescindible la unidad,
explicó Gálvez.
Los azucareros —agregó— están
sometidos a desfavorables precios en el mercado internacional, al
proteccionismo que ejercen las naciones desarrolladas y al
incremento del valor del petróleo, es por eso la necesidad de aunar
esfuerzos.
El VIII Congreso Internacional sobre
Azúcar y derivados de la Caña, iniciado este martes, reúne a más
de 250 delegados de México, Eslovaquia, Estados Unidos, Argentina,
Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Australia, Indonesia, Etiopía,
Egipto, Bélgica, Alemania, Brasil y Cuba.
El encuentro, con sede en el Hotel
Meliá Habana Libre Tryp, contó con la presencia de Pedro Miret
Prieto, vicepresidente del Consejo de Ministros, y Pablo Mandeville,
representante del Programa de las Naciones Unidas para el
Desarrollo.
Los azucareros cubanos, que acometen
la Tarea Álvaro Reynoso para, mediante la transformación de esa
agroindustria, incrementar la eficiencia, bajar los costos, y elevar
la calidad, intercambiarán experiencias con sus colegas extranjeros
en temas como la diversificación.
Otros asuntos serán
el aprovechamiento de los residuos, uso de derivados, producción de
alcoholes, lograr producciones limpias y ecológicas y el uso
racional de los recursos.