WASHINGTON, 15 de junio (PL).—
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, recabó el apoyo
del rey Abdalá II de Jordania para su denominada iniciativa para el
Gran Oriente Medio, durante un encuentro sostenido hoy en la Casa
Blanca.
Según el portavoz de la mansión
ejecutiva estadounidense, Scott McClellan, ambos estadistas
analizaron el conflicto israelo-palestino, aunque la reunión tuvo
lugar en momentos en que el ejército de Tel Aviv emprendía nuevas
incursiones en los territorios ocupados.
"Esta es una buena oportunidad
para que ambos líderes continúen sus recientes conversaciones en
Sea Island (Georgia, durante la cumbre del Grupo de los Ocho) al
igual que sus recientes conversaciones aquí en Washington",
dijo McClellan.
El monarca jordano había postergado
hace varias semanas su encuentro en la Casa Blanca, sobre todo a
raíz del expreso apoyo de la administración Bush a los últimos
planes del primer ministro Ariel Sharon, que contravienen
compromisos internacionales respecto a las negociaciones de paz con
los palestinos.
Bush busca apoyo regional a su plan
para introducir reformas en naciones árabes y musulmanes, que son
rechazadas en varias capitales por considerarlas una injerencia
foránea.
Jordania es uno de los principales
aliados de Estados Unidos en el Levante y sus fronteras con Iraq e
Israel lo convierten en un punto clave para los propósitos de
Washington.
La propuesta de Estados Unidos sobre
el Gran Oriente Medio fue objeto de debates durante la Cumbre del
G-8, en la cual la Casa Blanca debió reformular su proyecto y
aceptar que las reformas deben responder a políticas internas y no
a presiones del exterior.