Intenso trabajo en Camagüey por eliminar salideros de agua

Enrique Atiénzar Rivero

CAMAGÜEY.— La batalla por eliminar salideros comenzó en la madrugada del sábado y proseguía al mediodía de este domingo. Las pérdidas no eran desestimables: más de 75 litros por segundo no seguían su cauce normal y resulta importante recuperarlos, especialmente en momentos en que Camagüey atraviesa por una dura crisis de agua, resultado de la intensa sequía que ha alejado las precipitaciones durante meses.

Por la envergadura de los trabajos, dos de los siete frentes abiertos, quedaban en pie este domingo: frente al Instituto Vocacional de Ciencias Exactas Máximo Gómez, y en la Circunvalante Norte, en el lugar conocido por Cuatro Caminos, sitios donde los hombres se sobreponían al cansancio, a la fatiga y al intenso calor.

El bombeo de agua a la ciudad estaba paralizado y miles de personas esperaban la reanudación del servicio, aunque no todas tienen acceso, solamente las de las zonas más bajas, porque de unos 1 500 litros por segundo que se entregaban a la potabilizadora ahora llegan a las redes de distribución, menos del 50%. La solución es incorporar más carros cisterna, que hoy sobrepasan la cifra de 55, de las 75 que se demandan, déficit en fase de solución.

La presa Cubano-Búlgara, la principal fuente de abasto de 137,6 millones de metros cúbicos de capacidad, está prácticamente vacía y quedan entregando nada más los embalses Tínima, con disponibilidades para escasamente un mes, y Pontezuela con agua trasvasada por conductoras desde Caonao, ubicada en el municipio de Florida.

El ingeniero hidráulico Eduardo Lugones Alberich, director municipal de Acueductos, al frente de los trabajos que se ejecutan frente a la Vocacional, explicó a Granma del apoyo de tres brigadas de Nuevitas, Guáimaro y Florida, más cuatro de la unidad empresarial de base que él dirige.

Dijo que el cálculo de terminar las operaciones en 48 horas se mantenía, aún cuando uno de los dos grandes salideros se complicó y hubo que pedir ayuda a la ECOING 15 para trabajar en el hormigón que había que romper, pero no a flor de tierra, como muchos piensan, sino hasta tres metros de profundidad.

Jorge Luis Basulto funge como jefe de la brigada que hacía los trabajos de reparación frente a la Vocacional; cuenta que los colectivos han respondido como también los que laboran en el nudo de Cuatro Caminos.

"Realmente ya tenemos esto de la mano. La tropa ayer estaba cansada, pero no vencida", señaló Basulto.

 

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