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Rumbo a la meta
Concluye el proceso
previo al VIII Congreso de la UJC
Silvia
Barthelemy
En
la difícil, pero necesaria carrera por llegar a metas superiores de
trabajo, la Unión de Jóvenes Comunistas de la capital ha recorrido
ya un importante tramo. Los resultados de su desempeño, la
influencia entre los jóvenes de los nuevos Programas de la
Revolución, el aumento en cantidad y calidad de su membresía y la
manera en que han ganado espacios en centros donde antes no
existían comités de base, así lo evidencian.
Estos y otros logros
hicieron que la vanguardia de la juventud capitalina recibiera ayer,
en su Asamblea de Balance Provincial, la felicitación de José
Ramón Machado Ventura, integrante del Buró Político.
Hay que reconocer con
mucha satisfacción, dijo, los méritos y esfuerzos de la juventud
de Ciudad de La Habana. Con toda certeza afirmo que las tareas y la
participación de ustedes en la Batalla de Ideas los ha fortalecido
como organización, y les ha posibilitado alcanzar calidad en el
trabajo. Los exhorto, añadió, a que continúen de esa forma.
En otro momento de su
intercambio con los jóvenes, Machado calificó las intervenciones
de exactas, precisas, abarcadoras y libres de esquematismo, y se
sumó al criterio de Otto Rivero, primer secretario del Comité
Nacional de la UJC, quien expresó que "el mejor trabajo de la
Juventud en Cuba es el de la capital, a partir de lo que ha hecho en
la Batalla de Ideas".
Durante el encuentro se
debatió la política de cuadros y la necesidad de que estos sean
los mejores militantes y los más preparados. Si el dirigente, se
dijo, irradia prestigio, disposición a asumir cualquier tarea y
tiene conocimiento de su labor, el éxito de sus funciones estará
garantizado.
Otra de las opiniones
compartidas fue la necesidad de continuar desarrollando el trabajo
joven a joven, para realizar una labor educativa ajustada a las
características personales, lo que usualmente se denomina trabajo
diferenciado.
Los delegados
coincidieron, además, en que los nuevos programas que le han nacido
a la Revolución a raíz de la Batalla de Ideas, ofrecen a la UJC
una dimensión mayor, pues no solo representan a sus integrantes,
sino a toda la juventud cubana, con la cual tienen grandes
responsabilidades y compromisos.
El surgimiento de estos
programas indiscutiblemente nos ha acercado a aquellos jóvenes que
no estaban integrados a la sociedad, y que más necesitan de nuestra
atención, dijo Enrique Cabezas, miembro del Buró Nacional de la
organización y quien dirige la esfera de los trabajadores sociales.
"Esa experiencia nos ha hecho crecer, madurar".
Al referirse a la labor
de los trabajadores sociales, expresó que los acompañan nuevos
retos para hacerla más humana y efectiva. Hay que consolidar esa
fuerza joven y no permitir que su tarea caiga en la rutina. Serán
verdaderos médicos del alma, añadió, si acompañan con
sensibilidad a las familias, si proponen y buscan soluciones a las
problemáticas sociales.
En la cita juvenil se
abordó también el tema de la preparación para la defensa, en la
cual, se dijo, no puede haber pasividad ni formalismo, y debe
convertirse en el principal deber con la Revolución.
Al concluir el
encuentro, Pedro Sáez, miembro del Buró Político y primer
secretario del Partido en la capital, exhortó a los jóvenes a
interpretar el reconocimiento recibido como un compromiso para
continuar trabajando y alcanzar estadios superiores de desarrollo,
así como para fortalecer el trabajo en aquellos frentes donde
todavía, a pesar de lo logrado, subsisten deficiencias.
La Asamblea ratificó a
Joel Queipo como primer secretario del Comité Provincial de la UJC
en la capital. |