SAO
PAULO, 14 de junio.— Como una continuidad de las catástrofes de
los países subdesarrollados vino a confirmarse lo expuesto durante
la inauguración de la XI Conferencia de las Naciones Unidas para
Comercio y Desarrollo que tuvo lugar en el centro de convenciones de
Anhambí de esta capital económica de Brasil.
En las palabras que dejaron
inaugurado el evento en su segmento de alto nivel, el presidente
Luis Inacio Lula da Silva enfatizó que, en los últimos cinco
años, 55 países subdesarrollados tuvieron un crecimiento
económico por debajo del 2 por ciento, 23 vieron disminuir su
riqueza y solamente 16 tuvieron una expansión por encima del 3 por
ciento.
Otra
comparación que denota el aumento del abismo que separa a naciones
pobres y ricas citó el mandatario al señalar que en la década de
los 60, cuando la UNCTAD fue creada, la renta per cápita de las
naciones más pobres era de 212 dólares al año, mientras la de los
más ricos pasaba de 11 400 dólares.
Cuarenta años después, los más
pobres todavía andaban por los 267 dólares de promedio, mientras
las naciones más ricas ya estaban en los 32 400 dólares.
Lula añadió que ninguna frontera
ideológica o tecnológica concentra tantas necesidades urgentes —ni
tampoco tantas promesas— como las naciones subdesarrolladas.
Añadió
que este es el momento de tomar decisiones que construyan los
puentes del mañana y que es preciso demostrar el coraje político
de asumirlas.
También enfilado en los problemas de
la Organización Mundial de Comercio (OMC), Lula subrayó que su
país y sus compañeros del Grupo de los 20 defendieron en la
reunión de septiembre pasado en Cancún que para el progreso
efectivo de todos es necesario incorporar al sistema multilateral de
comercio los sectores en los cuales los países subdesarrollados son
más competitivos.
Según
se anunció, al evento asisten representantes de 92 países, entre
ellos los jefes de Estado de Paraguay, Nicanor Duarte; de Bolivia;
Carlos Mesa; de Uruguay, Jorge Batlle, y el primer ministro de
Tailandia —que fue sede de la anterior Conferencia de la UNCTAD—,
Thaksin Shinawaatra, cuyas palabras insistieron en que hoy se
enfrentan los mismos problemas de hace 40 años.
Asimismo,
durante la inauguración, Rubens Ricupero, director de la UNCTAD,
rindió un homenaje al destacado economista brasileño y
latinoamericano Celso Furtado, autor de numerosos libros.
También hablaron en la inauguración
la señora Marta Suplicy, alcaldesa de Sao Paulo, Gerardo Alckmin,
gobernador del estado, Kofi Annan, secretario general de la ONU, y
Julian Hunte, presidente de la Asamblea General de la ONU.