Nuevas revelaciones

Altos mandos civiles y militares aprobaron torturas en Iraq

LONDRES/ LOS ÁNGELES/ BAGDAD, 13 de junio.— Nueva evidencia aportada sobre las torturas infligidas por soldados estadounidenses en Iraq confirma que tales procedimientos tenían la aprobación y el apoyo de los altos niveles en la escala de mando, asegura hoy The Independent.

REUTERSLa ocupación norteamericana en Iraq genera una escalada de violencia que cada día cobra numerosas víctimas.

En su edición dominical, el diario londinense alude a nuevos elementos en la investigación de esas prácticas en la cárcel de Abu Ghraib, conocidos a partir de la filtración de transcripciones del reciente juicio contra seis soldados acusados de esas prácticas.

Según los testimonios, cita PL, existían órdenes expresas para no impedir las golpizas, humillaciones sexuales y brutales técnicas de intimidación a los presos en esa prisión y en las demás de Iraq, todas bajo el mando del ocupante estadounidense.

Incluso, ante la queja de un soldado de que tales prácticas "le revolvían el estómago", la respuesta citada fue: "No hay nada equivocado. Usted debe seguir adelante (con las torturas)".

The Independent cita lo publicado ayer por The Washington Post acerca de que el entonces jefe del Comando Central de Estados Unidos en Iraq, general Ricardo Sánchez, circuló en septiembre pasado instrucciones acerca del trato a prisioneros.

Este documento aprobaba el empleo de perros militares, altas temperaturas, alteraciones sensoriales y del ritmo de sueño, largos ayunos, entre otras prácticas inhumanas y degradantes.

El documento establecía que esos procedimientos podían ser aplicados a discreción, sin aprobación superior alguna. Sánchez fue trasladado después que en abril pasado estallara el escándalo de las torturas en las cárceles iraquíes.

Según The Washington Post, fueron eliminadas o sujetas a aprobación superior algunas de las 32 variantes más extremas de tales recursos, aunque la práctica "era tan laxa que daba lugar a serios abusos, al extremo de que incluía la eventualidad de la muerte de prisioneros".

Para The Independent, ha salido a la luz considerable evidencia acerca de que esa permisividad emanaba de "lo alto de la Casa Blanca" a partir de consideraciones legales de sus abogados respecto de que la guerra contra el terrorismo justificaba la violación de las Convenciones de Ginebra y otras figuras del Derecho Internacional.

Sin embargo y aún hoy, señala el periódico londinense, la administración del presidente George W. Bush insiste en que esos abusos son el resultado de comportamientos no autorizados de un grupúsculo de "manzanas podridas" y no reflejan una política oficial.

En este contexto se expresa también el diario La Opinión, de Los Ángeles, el cual afirma en un editorial que las diversas técnicas de interrogación o torturas usadas en Iraq fueron discutidas al más alto nivel del Gobierno de Estados Unidos.

Explicados como casos individuales y aislados por las autoridades, los abusos en la prisión de Abu Ghraib en la nación árabe forman parte de una política oficial, estiman analistas.

La decisión de negarles a los detenidos en Guantánamo sus derechos a las protecciones internacionales, algo insólito y arbitrario, fue el impulso básico para los horrores posteriores en Iraq y Afganistán, precisa.

El artículo apunta el dedo hacia el Departamento de Justicia, que elaboró una teoría de que los poderes de guerra del presidente George W. Bush lo eximen de cumplir las leyes nacionales y los pactos internacionales.

El editorial estima que "es necesario conocer cómo se llegó a esta situación y condenar los intentos del secretario de Justicia, John Ashcroft, de entorpecer el camino a la verdad".

En el campo de las acciones militares, en Iraq, por lo menos cuatro policías iraquíes murieron y unos 20 resultaron heridos en un atentado con coche bomba el domingo en la mañana, contra una patrulla de la policía iraquí en Bagdad, se supo de fuente militar norteamericana, dijo AFP.

Al mismo tiempo, fue muerto a balazos por personas no identificadas el director de Relaciones Públicas del Ministerio del Exterior, Kamal Jarrah, menos de 24 horas después de que pereciera en iguales circunstancias el viceministro iraquí de Relaciones Exteriores Bassam Kuba, quien también integraba el flamante Gobierno creado por Washington, el cual deberá recibir la dirección del país el próximo 30 de junio.

 

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