TOKIO, 14 de junio (PL).—
Más de mil espectadores asistieron al concierto dedicado a los
niños cubanos, que tuvo lugar en el Centro Cultural Opera City, de
la capital japonesa.
El concierto fue ofrecido por los
cantantes líricos Ko Nakajima y Koji Ohashi, acompañados al piano
por el maestro italiano G. Pisani y la japonesa Miyoko Ozeki.
En las palabras de apertura, el
embajador de Cuba en Japón, Orlando Hernández Guillén, destacó
la prioridad otorgada por la Revolución a la infancia y dijo que en
la isla caribeña la educación es gratuita y la asistencia médica
también.
Añadió Hernández Guillén que en
su país el 100 por ciento de los niños asiste a la escuela y
concluye la enseñanza primaria, además de que tienen la
posibilidad de llegar hasta los más encumbrados niveles.
En otra parte de su intervención, el
embajador denunció el ilegal bloqueo que desde hace 45 años
mantiene Estados Unidos contra Cuba y las nuevas medidas anunciadas
por el gobierno norteamericano el pasado 6 de mayo para recrudecer
su política agresiva y hostil.
Pero a pesar de ello —dijo— Cuba
seguirá luchando para que sus niños disfruten de una infancia
feliz.
El diplomático concluyó sus
palabras con una frase del Héroe Nacional de Cuba, José Martí,
quien dijo: "sin los niños no se puede vivir, como la tierra
no puede vivir sin luz, para los niños trabajamos porque los niños
son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del
mundo".