|
Tonoián entre el son y la bossa nova
Pedro
de la Hoz
Todo
comenzó por el abuelo, una figura mítica en el árbol familiar que
en Estados Unidos llegó a ser habitual del Cotton Club y uno de los
más fieles admiradores del trompetista Dizzy Gillespie. Las
grabaciones heredadas de su colección y, más tarde, la admiración
de su padre por los cambios revolucionarios que acontecían en Cuba,
alimentaron una doble vocación: el gusto irreductible por el jazz
afrocubano y el deseo de viajar a la Isla de su sueño. El
conocimiento que tuvo de Brasil años atrás terminó por alumbrar su
camino: sería promotor en su país de las músicas populares más
vigorosas del hemisferio occidental, el jazz norteamericano, la bossa
nova brasileña y... "bueno, en el caso de Cuba, todas sus músicas".
Vartán y Chucho sellan un pacto
de música y amistad enLa Habana.
Vartán Tonoián, un ruso
de temperamento sanguíneo, conversador y decidido, pasó del sueño a
la realidad. Presidente de dos casas discográficas, Vartán Jazz,
dedicadas a la tradición jazzística norteamericana, y Elephant
Records, consagrada a Cuba y Brasil, lanzó hace apenas unos meses en
su país a la agrupación vocal cubana Sexto Sentido, con la
intervención especial de Joao Donato, el rey de la bossa nova, y en
estos momentos mezcla en La Habana un disco con música de su
compatriota, el compositor Oleg Tumanov, una verdadera rara avis en el
panorama sonoro ruso, puesto que se empeña en insertarse en los
ritmos de esta parte del mundo.
"Ustedes
no se imaginan —comenta Vartán— lo que está pasando con la
música cubana en Moscú y otras ciudades rusas. La música de baile
gusta entre los jóvenes cada vez más. Las parejas aprenden son,
salsa y casino en las academias de baile y en los centros nocturnos la
música de ustedes causa sensación.
"Desde
el punto de vista musical —puntualiza— confío en que se abra paso
una experiencia que estamos llevando a cabo: concebir una bossa nova
cubana. Los aires brasileños y cubanos tienen mucho contacto entre
sí, y en este disco que grabamos acá lo estamos verificando. Entre
los músicos invitados se halla Chucho Valdés. Es una verdadera
suerte haberlo fichado. Se trata, ustedes lo saben, de un músico
superdotado. También me satisface haber contado, además de Donato,
con dos músicos brasileños extraordinarios, Lenny Andrade y Emilio
Santiago."
La apuesta de Vartán no
obedece a un capricho, sino a una reflexión: "El filón jazzístico
tradicional parece agotado. Desde que Gillespie y Chano se
encontraron, la historia del jazz cambió radicalmente y cada vez más
hay que darse cuenta de que fuera de Estados Unidos, en Cuba y Brasil,
existen músicas que se renuevan constantemente, Esas son las músicas
que me interesan, las que más ideas vivas aportan a nuestra época".
Vartán prepara, junto al
Centro Nacional de Música Popular, la participación cubana en el
Primer Festival Internacional Habana-Río-Moscú, que se efectuará a
finales de noviembre en la capital rusa.
"¿Cómo
veo mi futuro? Con una misión: contribuir a que las relaciones
culturales entre Cuba y mi patria se fortalezcan. Hay una historia
común muy reciente que no puede ser olvidada. El sedimento humano de
lo que nos unió debe ser potenciado mediante vínculos culturales
fraternos."
|