Cifuentes se entalló la víspera su
mejor traje patriótico y solidario y apretó entre sus brazos a 15
mil de sus mejores hijos, desde una Tribuna abierta antiimperialista
que reiteró las bondades de la Revolución con este pueblo humilde
y trabajador, y la decisión irrenunciable de sus moradores de no
dar ni un paso atrás.
A la cita, clara y trasparente como
la mañana sabatina, asistieron los Comandantes de la Revolución
Juan Almeida Bosque, miembro del Buró Político del Partido
Comunista de Cuba, Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García
Frías, y el comandante del Ejército Rebelde Víctor Bordón, junto
a Roberto López Hernández, primer secretario del Partido en Villa
Clara, y otros dirigentes partidistas, del Gobierno y de
organizaciones políticas y de masas.
Concurrieron, asimismo, dos
personalidades del terruño: La campeona mundial de ciclismo Yoanka
González, y el pintor Raúl César Santos Zerpa, premio nacional de
cultura comunitaria y con más de 300 exposiciones colectivas en
Cuba y el extranjero.
El llamado Oasis villaclareño,
asiento de hospitalidad y descanso para el viajero, tuvo en sus
oradores una mezcla de razas y edades disímiles, que iban desde una
morenita con atuendos pioneriles, a estudiantes de la enseñanza
media, trabajadora social, enfermero destacado, biólogo
investigador, y guajiro sin polaina y machete, pero guajiro.
Se habló de los resultados en la
salud, ejemplificados en el cero de mortalidad infantil y muerte
materna en lo que va de año, de la protección a las embarazadas,
del seguimiento y cura de las enfermedades desde los policlínicos y
el médico y la enfermera de la familia.
Y se evocó también la miseria que
le tendió el capitalismo a esta porción de tierra llana, donde el
parasitismo, las enfermedades y la muerte tocaban a la puerta de una
casa rústica o un bohío endeble para llevarse a un niño
escuálido o a un anciano anémico.
De esa verdad contada por sus padres
y abuelos, habló Yanier Viera, estudiante del IPVCE Ernesto Che
Guevara, quien dijo, además: "Estamos en una nueva etapa
revolucionaria en la que no se habla del hambre, sino del hombre.
Creemos en la capacidad del ser humano para crear y no para
destruir."
Se reiteró sobre la dignidad y la
pureza de nuestros Cinco
Héroes prisioneros políticos en las cárceles del imperio. La pionera
Yanet Martínez lamentó la tristeza que hoy embarga a Ivette, la
hija de René
González. "Ella —dijo— continúa separada de su
padre y los yankis no la dejan, tan siquiera, verlo."
Beatriz Rodríguez, estudiante de
noveno grado de la ESBU Antonio Guiteras, habló de las virtudes del
hombre nuevo antiimperialista, y les pidió a los negociantes del
capitalismo no convertir las estrellas y los sueños en simples
cuentas bancarias.
Cantó la niña solista Lizandra
Álvarez, acompañada por el coro de la escuela Vocacional de Artes
Olga Alonso, el cuarteto ADAL y el grupo vocal Armonía. Danza del
alma mostró el virtuosismo de sus bailarines, la orquesta Aliamén
tocó un rítmico son, y el Quinteto criollo entonó una canción
dedicada a Cifuentes.
Y el poeta de las tribunas, Yoerky
Sánchez Cuellar dijo en una de sus décimas:
Cifuentes con el talento/ de su
pueblo creador/, honesto y trabajador/ hoy alza su pensamiento. Y si
llegara el momento/ del combate frente a frente/ en este pueblo
valiente/ que enfrenta las amenazas / no quedarán en las casas/ ni
los perros, ni la gente.