Enhorabuena recibieron los
santiagueros las lluvias de mayo, que sin ser significativas tornan
menos crítico el panorama heredado de una fuerte sequía en la zona
más oriental de Cuba.
Con la esperanza de que la temporada
ciclónica pueda incrementar las precipitaciones, el acumulado en lo
que va de año es del 70 por ciento del promedio histórico, tras
registrarse 142 milímetros durante el último mes.
Los principales beneficios se
observan en áreas montañosas y en los municipios de Tercer Frente,
Palma Soriano y Mella, en tanto Guamá y Segundo Frente son los de
peor situación, apuntaron especialistas.
Aunque reverdecen los campos y es
más húmedo el ambiente, no se rebasa el déficit de lluvias de
etapas precedentes y se insiste en la vigilancia y en el ahorro para
asegurar la disponibilidad hídrica en lo que resta de año.
Los embalses actualmente acumulan
343,4 millones de metros cúbicos de agua, lo que representa el 51
por ciento de la capacidad total.
Específicamente las cinco presas
abastecedoras del vital recurso a la ciudad capital están en un
mejor nivel, tal es el caso de Gota Blanca, con 78 por ciento, y
Charco Mono, con 52.
Según pronósticos para este
territorio oriental, además de calor, junio puede traer lluvias
cerca o por debajo de lo normal, por lo que deben extremarse las
medidas encaminadas al uso racional del agua y eliminar las
pérdidas durante la distribución. (AIN)