Asociación de Economistas y Contadores de Cuba

El apasionante oficio de servirle a la Revolución

CIRA RODRÍGUEZ CÉSAR
Servicio Especial de la AIN

El 14 de junio de 1979 la creación de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) marcó el inicio de un peculiar combate por la eficiencia y el desarrollo económico del país, expresión de un compromiso irreversible con la Revolución.

En una excelente ocasión para el recuento, Roberto Verrier Castro, su presidente desde 1992, valoró como logro fundamental de la organización el reconocimiento de la importante contribución de los economistas al desarrollo de la nación y el avance en la construcción del Socialismo.

Tal confianza revitalizada se evidencia en el extraordinario crecimiento de su papel en la sociedad, pero también en la inserción de sus integrantes en la batalla contra la corrupción y las ilegalidades y el apoyo a las medidas económicas adoptadas por el Estado y el Partido.

En una apretada síntesis de estos 25 años, Verrier recuerda los nuevos roles asumidos por los economistas cubanos a partir del desmembramiento de la Unión Soviética y el campo socialista, momento en el que se impuso un fortalecimiento de la ANEC.

Más de mil 500 propuestas de sus integrantes contribuyeron a iniciar una nueva etapa de modificaciones en el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, con momentos importantes en la creación de las unidades básicas de producción cooperativa, la descentralización del comercio exterior y la aplicación del perfeccionamiento empresarial.

Parejamente crecieron las filas de la ANEC, y hoy cuenta con 64 mil 179 miembros integrados en tres mil 877 secciones de base que actúan en todos los municipios.

El presidente de la ANEC asegura que en estos momentos no hay una tarea, proyecto o decisión económica que desestime la experiencia y profesionalidad de los economistas y contadores cubanos, aún cuando en algunos niveles de dirección falte comprensión sobre ello.

Estrechamente vinculada ha estado la ANEC a la realización de cinco comprobaciones nacionales al control interno, con más de 76 mil inspecciones, junto con las verificaciones populares a los precios, cuyo mayor aporte es el movimiento político alrededor de la importancia de la contabilidad y la protección a la población como consumidor.

Una prioridad ha sido la formación, capacitación y recalificación de economistas y contadores. Más de tres mil acciones de superación entre cursos, diplomados, peñas económicas y video-debates hacen de la ANEC una verdadera universidad, a la vez que funciona, desde el 2001, un Centro de Estudios y Superación Postgraduada.

Adicionalmente la organización concluyó un estudio para crear un Centro de Gestión Contable, dado el déficit de personal para llevar la contabilidad en los sectores de educación, salud, servicios comunales y los órganos locales del Poder Popular, incluida la gastronomía y el comercio.

En la actividad internacional de la ANEC, Verrier señala que la organización posee status consultivo especial en la ONU, lo que le ha permitido participar en las Cumbres del Milenio, de la Alimentación, Desarrollo Sostenible, Desarrollo Social, Financiamiento al Desarrollo y otras.

Mantiene relaciones de colaboración e intercambio con numerosas organizaciones y preside la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe, además de celebrar, desde 1998, el Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y problemas del desarrollo.

Anualmente está presente en más de 55 eventos en el exterior, en los que ha denunciado el injusto encarcelamiento en Estados Unidos de los Cinco Héroes luchadores antiterroristas, tres de los cuales son miembros de honor de la asociación: Ramón Labañino, Gerardo Hernández y Fernando González.

Con la fortaleza de sus 25 años hoy la ANEC ratifica su compromiso con el desarrollo de la economía nacional, en un contexto internacional cada vez más complejo y del redoblado interés de la actual administración norteamericana de someter por hambre a todo un pueblo, a partir de arbitrarias y brutales medidas contra Cuba.

Para quien ha representado a los economistas y contadores cubanos en estos difíciles años, el trabajo al frente de la ANEC ha constituido una escuela de compañerismo y solidaridad, la oportunidad de recalificarse profesionalmente y soñar constantemente en cómo ser más útil.

Pero lo más importante ha sido el respeto a nuestros criterios, sugerencias y propuestas, reflejados en los cambios más trascendentales de la nación, enfatiza Verrier.

 

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