Josefa
Petronila Margarita Ponce de León Heredero, única momia cubana,
volvió al Museo Palacio de Junco, de la ciudad de Matanzas, donada
por el doctor Ercilio Vento Canosa, presidente de la Sociedad
Espeleológica en la Isla.
Luego de poco más de 15 años de que
se exhibiera por primera vez y la visitaran en un mes 70 mil
personas, la ubicaron en una sala donde la Momia permanece en su
vitrina con favorables condiciones para la conservación.
En el recinto, donde se respira
solemnidad, se exponen también fotocopias de las partidas de
nacimiento, matrimonio y defunción de Josefa, su árbol
genealógico, muestra de sangre y vísceras extraídas del cuerpo,
reducidas 16 veces su volumen y peso original por el efecto de la
deshidratación.
Quienes visitan el Museo se interesan
por las fotos sobre el hallazgo del cadáver, el 26 de junio de 1965
en una galería de nichos subterráneos del Cementerio San Carlos,
de Matanzas.
Perfectamente conservada la Momia
permaneció durante mucho tiempo en la casa del doctor Vento,
también especialista de Segundo Grado en Medicina Legal, quien tras
un riguroso estudio logró restaurar parte del cráneo y el rostro
de la difunta, golpeado años atrás por un demente.
Josefa Petronila Margarita nació en
La Habana el 19 de marzo de 1815 y murió 56 años después, en esa
misma ciudad, producto de una bronconeumonía, mortal en aquella
época.
Su último deseo fue que le dieran
sepultura en Matanzas, por eso suministraron al cadáver, por vía
intravenosa, cloruro de cinc y sulfato de aluminio para crear un
medio salino que impidiera la descomposición por un corto período
de tiempo y permitiera el traslado por vía marítima.
Gracias al trabajo del doctor Antonio
Caro, uno de los más prestigiosos embalsamadores del siglo XIX en
la Isla, las generaciones actuales pueden apreciar la historia de
esta mujer que alcanzó celebridad por ser la única Momia de Cuba. (AIN)