El tabaquismo se ha convertido en una
epidemia mundial de enormes dimensiones, si se tiene en cuenta que
cada ocho segundos ocurre una muerte atribuible al hábito de fumar
y, según cálculos, en los próximos 25 años fallecerán por esa
causa 100 millones de personas.
Fumar ocasiona el 90 por ciento del
cáncer de pulmón y el 25 de las enfermedades cardiovasculares;
causa más muertes que el SIDA, el consumo de alcohol y de drogas
ilícitas, en su conjunto.
El tabaco posee 4 000 sustancias
tóxicas, 40 de estas son cancerígenas, y afecta tanto a los
fumadores activos como a los pasivos, quienes reciben directa e
indirectamente el humo.
Tales cifras proponen una reflexión
este 31 de mayo, Día Mundial sin Fumar, efeméride a la cual Cuba
arriba con positivos resultados en el Programa Nacional de
Prevención y Control del Tabaquismo, que ya tiene activadas 242
consultas para la desintoxicación del nocivo hábito.
Al respecto, los departamentos de
Medicina Natural y Tradicional, los Centros Comunitarios de Salud
Mental y la Línea Confidencial Antidrogas, están preparados para
brindar apoyo a quienes deseen renunciar al vicio.
Encuestas arrojan que el 60 por
ciento de los adictos al cigarro quieren dejarlo, el 40 por ciento
lo logra con ayuda profesional y sólo el tres por ciento es capaz
de recuperarse por sí solo.
"Déjalo y gana" es el lema
del concurso internacional para estimular el abandono del
tabaquismo, auspiciado por la Organización Mundial de la Salud y el
Instituto Nacional de Salud Pública de Finlandia.
Esa iniciativa fue puesta a prueba
por primera vez en el nivel regional en 1985, en Finlandia, y al
año siguiente se realizó en ese país el primer concurso nacional.
La primera campaña internacional
tuvo lugar en 1994 y participaron 60 000 personas, en 2002
tomaron parte del concurso 700 000 fumadores, y este año se
prevé alcanzar el millón.
Cuba participó por primera vez en
este certamen en 1998, y en el 2001 obtuvo el premio internacional
una residente en Pinar del Río, en coincidencia con ser esta
provincia cubana la mayor productora de tabaco en el país y una de
los mejores a escala mundial.
Más de 1 100 millones de
personas consumen tabaco en el planeta, y este hábito se relaciona
con el 33 por ciento de los enfermos de cáncer, segunda causa de
muerte, antecedida por las enfermedades cardiovasculares.
Afirman especialistas que rechazar
esa adicción ofrece incalculables ganancias, pues la salud comienza
a mejorar de inmediato, el peligro de ataque al corazón se reduce
considerablemente en los dos primeros años, y con posterioridad
disminuye el riesgo de cáncer, entre otras ventajas.
Dejar de fumar es una elección muy
sensata, si se tiene en cuenta que por cada cigarrillo consumido se
pierden 11 minutos de vida.
Hay una elección a la espera: tabaco
o salud.