Globalización lleva a desigualdad, admiten en Cumbre

GUADALAJARA, México, 29 de mayo (PL).— Una verdad irrefutable, que la globalización conduce naturalmente a la desigualdad, constituye un asunto que hoy renueva su vigencia en esta urbe, sede de la III Cumbre América Latina y el Caribe-Unión Europea (ALCUE).

Así quedó reflejado en una de las tres mesas de trabajo que sobre el tema de la cohesión social fue organizada durante el encuentro birregional, concluido la víspera y que contó con la asistencia de delegaciones de 57 países.

En América Latina y el Caribe se requiere que sus ciudadanos perciban los frutos del desarrollo, puntualizaron los participantes en el panel B, quienes reconocieron además que el pago de la deuda se convierte en freno para las políticas sociales que combatan la exclusión y la pobreza.

Según estimados del Banco Mundial, el monto de la deuda externa latinoamericana rebasó ya los 760 000 millones de dólares. Y más de la mitad de ese monto es adeudado precisamente a países de Europa.

En la mesa de trabajo B, en tanto, algunas delegaciones expresaron su preocupación por el creciente número de personas que viven por debajo de los límites de la pobreza en América Latina y el Caribe (más de 227 millones, según estimados de la CEPAL).

Esta situación —indica el informe adoptado allí— se refleja en la exclusión, el hambre, problemas de salud, incluida la reaparición de enfermedades endémicas y los retos del VIH/SIDA, y en general la falta de acceso a servicios básicos.

Todo lo anterior —concluyeron— significa una afrenta a la dignidad de los pueblos.

En el debate, se manifestó, además, la necesidad de diseñar políticas sociales que aseguren inversiones estratégicas en capital humano capaces de potenciar a las personas para mejorar su calidad de vida y que puedan beneficiarse de los resultados del crecimiento económico.

También coincidieron en señalar que el crecimiento económico por sí solo no garantiza la cohesión social, por lo cual resulta muy importante adoptar políticas que permitan una mejor distribución del ingreso y alcanzar la justicia social.

Paralelamente a la III Cumbre de ALCUE sesionó aquí el encuentro social Enlazando alternativas, que emitió un pronunciamiento en el que subraya que esta Cumbre se da en un contexto de graves retrocesos y amenazas para la autodeterminación de las naciones, los derechos sociales y la paz.

La imagen de que América Latina y el Caribe pueden encontrar relaciones más benéficas con la UE que con Estados Unidos a partir de la liberación de los mercados se contradice con la realidad, pues los europeos sólo buscan ampliar las oportunidades para sus grandes corporaciones y garantías para sus inversionistas, señala el texto.

Los países desarrollados deben cumplir el compromiso adquirido de destinar al menos un 0,7 por ciento del PIB a la cooperación para el desarrollo, exhorta el pronunciamiento que llama también a revertir los procesos de exclusión ancestral de los pueblos originarios y afrodescendientes.

 

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