GEORGETOWN, 29 de mayo (PL).—
La Comunidad del Caribe (CARICOM) anunció hoy que enviará ayuda
humanitaria a Haití y República Dominicana, damnificadas por
fuertes lluvias que provocaron más de mil muertos en ambas
naciones.
Al leer en rueda de prensa en Guyana
una declaración oficial de la CARICOM, la secretaria general
adjunta del grupo, Lolita Applewhaite, comunicó que se trabajará
por medio de la Agencia de Asistencia en Emergencias y Desastres del
Caribe (CDERA) con sede en Barbados para contribuir con los
esfuerzos humanitarios.
Sólo falta la evaluación de
necesidades de Haití, miembro de la entidad, y República
Dominicana, que no pertenece al grupo, para determinar qué se les
puede proporcionar, aseveró la funcionaria.
La situación en ambas naciones, que
comparten la isla La Española, entristece profundamente a la
dirección de la CARICOM, cuyo secretariado aseguró la puesta en
marcha de un mecanismo para dar una respuesta coordinada a través
de la CDERA, dijo Applewhaite.
La representante de la agrupación
caribeña indicó que la CARICOM brindará su solidaridad al pueblo
haitiano sin tener en cuenta su negativa a reconocer al gobierno
interino de Gerard Latortue, que tomó el poder tras la deposición
de Jean Bertrand Aristide en febrero último.
Haití vive una de sus peores
tragedias con al menos 1 700 muertos y desaparecidos luego de
cuatro días de intensas lluvias.
La jefa de la oficina de protección
civil de la región sur haitiana, Margareth Martín, señaló que
aunque varias localidades fueron damnificadas por las inundaciones,
la zona peor es Mapou, donde hay centenares de muertos y
desaparecidos.
Los reportes de la emisora privada
caribeña Radio Visión 2000 indican que sólo en las localidades de
Bodarie, Thiotte, Belle Anse y Grand Gosier hay más de 500 personas
muertas y no encontradas hasta ahora.
En Fond-Berrettes, al este haitiano,
el fenómeno meteorológico provocó la muerte a 200 personas, en
tanto en Jimaní, ciudad dominicana fronteriza, el saldo de esas
víctimas superó la cifra de 300, además de unas 400 personas
desaparecidas.
Ante el alto número de muertos en
territorio haitiano, las autoridades temen una catástrofe mayor en
la parte sur de expandirse una epidemia, provocada por los cuerpos
insepultos en diversas áreas.
El gobierno haitiano llamó a la
comunidad internacional a acelerar la asistencia sanitaria para
familias enteras, las cuales carecen de atención médica por la
destrucción de puestos de salud y están incomunicadas.