|
Organizaciones sociales rechazan postura
de UE sobre Cuba
GUADALAJARA, México, 28
de mayo.— Organizaciones sociales de diversas latitudes rechazaron
hoy aquí la postura de los gobiernos europeos, negados a incluir en
la Declaración Final de la Cumbre de ALCUE un párrafo de condena a
la política hostil de Estados Unidos contra Cuba.
Miles de mexicanos marchan en Guadalajara en apoyo a Cuba y para expresar su repudio a la política fascista de Bush.
Denunciamos la posición
de la Unión Europea, que se ha negado a fustigar explícitamente la
Ley Helms-Burton y el endurecimiento del bloqueo económico contra
Cuba, con medidas adicionales anunciadas el 6 de mayo último y que
constituyen una grave amenaza para la paz y estabilidad del
continente, señala el denominado Pronunciamiento Social de
Guadalajara.
El documento fue
adoptado por más de un centenar de agrupaciones ciudadanas reunidas
en esta urbe en el encuentro social Enlazando Alternativas, que
sesionó de forma paralela a la III Cumbre América Latina y el
Caribe-Unión Europea (ALCUE), que concluyó hoy.
El Pronunciamiento
Social de Guadalajara subraya que esta Cumbre se da en un contexto
de graves retrocesos y amenazas para la autodeterminación de las
naciones, los derechos sociales y la paz, y puntualiza que, después
de padecer dos décadas de políticas neoliberales, Latinoamérica
sigue siendo la región del mundo con mayor desigualdad.
La imagen de que
América Latina y el Caribe pueden encontrar lazos más benéficos
con la UE que con Estados Unidos a partir de la liberación de los
mercados, se contradice con la realidad, pues los europeos solo
buscan ampliar las oportunidades para sus grandes corporaciones y
garantías para sus inversionistas, señala.
Los pueblos de Europa,
América Latina y el Caribe, "deseamos una relación justa y
equitativa, sustentada en el pleno respeto a las convenciones
internacionales de derechos humanos, por encima del libre comercio".
Las organizaciones
sociales y civiles reunidas aquí demandaron, además, de la Cumbre
de ALCUE un pronunciamiento claro y enérgico contra las acciones
bélicas y políticas unilaterales en Oriente Medio por parte de las
potencias y una firme condena a la tortura criminal perpetrada por
Estados Unidos contra los prisioneros de guerra en Iraq.
Los países
desarrollados, señala en otra de sus partes el documento, deben
cumplir el compromiso adquirido de destinar al menos un 0,7% del PIB
a la cooperación para el desarrollo; promover, tanto la UE como los
gobiernos latinoamericanos y caribeños, un modelo de cooperación
solidario en un marco de respeto a los pueblos indígenas y la
diversidad de géneros.
Llama también a
revertir los procesos de exclusión ancestral de los pueblos
originarios y afrodescendientes, promoviendo el respeto a su
autonomía, cultura y organización, y a asumir el compromiso de
preservar los recursos naturales y la biodiversidad de América
Latina y el Caribe.
|