El uso de los medios audiovisuales
como soporte a la labor del maestro fue evaluado de efectivo al
cumplirse dos años de la Televisión Educativa cubana.
Según profesores y alumnos, las
teleclases incentivan la atención, ya que los materiales
didácticos junto a la presencia del educador fortalecen el proceso
docente educativo y contribuyen a fijar los conocimientos.
El programa beneficia a los
estudiantes de las enseñanzas primaria y secundaria, así como a
los acogidos a los cursos de superación integral, una oportunidad
que se ofrece para concluir estudios de bachiller a jóvenes
desvinculados del sistema educacional.
Cada escuela cuenta con los
televisores y equipos de video necesarios, cuya funcionabilidad
está garantizada en más del 95 por ciento por la corporación
cubana COPEXTEL, entidad comercializadora de tecnologías de
avanzada.
Pedro Hernández, asesor de la
Dirección Nacional de la TV Educativa, declaró a la AIN que
estudian con detenimiento el impacto del programa en las aulas
multígradas ubicadas en zonas intrincadas y de montaña, donde se
precisa de un maestro mejor preparado.
Debe tenerse en cuenta que este
educador reduce la distancia entre el maestro en pantalla y los
alumnos, quienes pueden mostrar dudas y para aclararlas ha de tener
dominio pleno de las asignaturas de cada grado, agregó el
directivo.
Las provincias de Holguín, Villa
Clara y Cienfuegos produjeron parte de los materiales que utiliza la
teletrasmisora nacional, cuya dirección reconoció el empeño de
esos colectivos en el perfeccionamiento de la misión encomendada.
(AIN)