La oportuna identificación
biológica de una plaga que provoca el síndrome de esterilidad de
las panículas del arroz, parte que envuelve el grano, evitó a Cuba
sensibles pérdidas en este cultivo.
Esta plaga, que su descubridor
denominó Streneotarsenemus spinky Smiley, forma parte de la lista
de ácaros en cuarentena en Cuba, fue reportada en la década del 80
en los países asiáticos y no tenía antecedentes en el continente
americano.
Su identificación en la Isla y la de
las irregularidades asociadas se deben al Centro Nacional de Sanidad
Agropecuaria (CENSA), cuyos especialistas estudiaron los daños que
ocasiona a las plantas, en lo que constituyó el primer reporte de
la presencia del patógeno en el país.
Al observar un porcentaje de granos
vanos y manchados en la Empresa de Semilla Básica Nacional, se
detectó el ácaro, el cual hubiera ocasionado cuantiosos daños en
el cultivo, tanto en las áreas de las simientes como en las
productivas.
Pero su rápida localización
posibilitó formular y adoptar medidas de lucha y control,
encaminadas a eliminar el arácnido e impedir su extensión por el
territorio nacional.
También propició sentar bases para
la preparación del personal y la profundización en el estudio de
ese parásito.
Por la importancia que tiene el arroz
en la dieta de los cubanos, la acertada y oportuna detección de la
plaga y las pérdidas que evitó, este trabajo obtuvo la categoría
de relevante en el Forum de Ciencia y Técnica en La Habana.
(AIN)