WASHINGTON, 24 de mayo (PL).—
La cifra de bajas fatales a las fuerzas de ocupación
estadounidenses en Iraq, desde que comenzó la invasión, ascendió
a más de 800 en las últimas horas, tras elevarse a 60 las muertes
en las filas del Pentágono en lo que va de mayo.
Este lunes fuentes militares
confirmaron que dos soldados murieron y un número indeterminado
resultó herido la víspera, como consecuencia del estallido de un
coche bomba, activado por la insurgencia al paso de una caravana en
la convulsa ciudad de Fallujah, unos 50 kilómetros al oeste de
Bagdad.
Según estadísticas del Departamento
de Defensa desde el inicio de la escalada bélica de Washington en
marzo de 2003, suman 801 las bajas mortales en las filas castrenses,
de ellas 140 en abril pasado, el mes más sangriento para la tropas
enviadas por el presidente George W. Bush al Golfo Pérsico.
Además, cuatro mil 524 militares
estadounidenses resultaron heridos, de ellos dos mil 755
incapacitados para reincorporarse a las acciones combativas en las
próximas 72 horas después de sufrir las lesiones.
Aún cuando el Pentágono informa con
cierta frecuencia de las muertes de soldados norteamericanos en la
nación ocupada, censuran la divulgación de fotografías de
ataúdes.
Según el Ejército, las
prohibiciones a la divulgación de esas fotos se pusieron en vigor
para "proteger la privacidad de los familiares de las
víctimas".
Sin embargo, en un reciente editorial
el diario The New York Times afirmó que todo indica que el
"Pentágono está más preocupado por el impacto que tendría
en la actitud de los norteamericanos hacia la ocupación de Iraq la
publicación de un gran número de fotografías de ataúdes,
cubiertos con la bandera de Estados Unidos".
En opinión del congresista
demócrata Jim McDermott, el Departamento de Defensa busca impedir
que se repita la experiencia de Vietnam, ya que las fotos "de
los ataúdes que volvían de aquella guerra tuvieron un efecto muy
grande en la opinión pública estadounidense".
"Cuando la gente empezó a ver
la realidad de la guerra, y que más de 55 mil personas volvían en
bolsas de plástico, empezó a haber más y más oposición a la
guerra", aseguró McDermott, quien tomó parte en la agresión
militar al país asiático.