WASHINGTON,
20 de mayo (PL).—
Nuevas fotos de las barbaries cometidas por soldados de Estados
Unidos en la cárcel iraquí de Abu Ghraib fueron difundidas hoy por
la cadena de televisión estadounidense ABC.
EL SOLDADO CHARLES GRANER.
Las instantáneas muestran a dos
guardias norteamericanos que posan sonrientes sobre el cuerpo de un
detenido, quien murió en circunstancias por esclarecer bajo la
custodia de los carceleros estadounidenses.
Ambos militares están entre los
siete miembros de las fuerzas armadas que enfrentan cortes marciales
por su involucramiento en actos de torturas y humillación a
prisioneros iraquíes en esa cárcel de las afueras de Bagdad.
Los soldados fueron identificados
como Sabrina Harman y Charles Graner.
Harman es colega de otra soldado
norteamericana que posó junto a iraquíes desnudos obligados a
formar una pirámide humana, y también aparece en otra mientras
hala una cuerda a la que está sujeto por el cuello otro detenido
iraquí, también desnudo, quien yace en el suelo de la prisión de
Abu Ghraib.
La difusión de las nuevas fotos
ocurre cuando altos mandos de las fuerzas armadas declararon ante
una comisión del Senado, en Washington, que las torturas no habían
sido aprobadas por la alta cúpula del Pentágono.
Puestas a la defensiva por el
escándalo, las autoridades de Estados Unidos también niegan que
una bomba lanzada por una aeronave militar norteamericana haya sido
la causante de la muerte de 40 personas que participaban en una
fiesta en la zona fronteriza entre Iraq y Siria.
Un vocero del Pentágono confirmó
las muertes, pero indicó que el blanco de la aviación
estadounidense había sido una vivienda utilizada por
"combatientes extranjeros", según ABC.
En medio del escándalo de las
torturas, el nuevo "error" o "daño colateral" y
el auge de la resistencia iraquí, el presidente George W. Bush tiene
previsto reunirse hoy con altos líderes del Partido Republicano, a
quienes intentará convencer de que la situación en el país árabe
no está fuera de control.
El encuentro tendrá lugar cuando las
encuestas indican que la guerra en Iraq está calando en la opinión
pública norteamericana, donde crece la percepción de que las cosas
no andan bien.