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Nueva masacre en
Rafah
Disparan
helicópteros y tanques israelíes contra una multitud desarmada
RAFAH, Franja de Gaza,
19 de mayo.— Al menos 24 muertos y 80 heridos, algunos de ellos
niños, es el saldo hasta ahora del ataque lanzado por helicópteros
y tanques israelíes contra una manifestación desarmada que exigía
el cese de la represión contra los palestinos. La macabra acción
se une a 20 muertos, alrededor de 100 heridos y centenares de
personas sin hogar, al ser destruidas ayer sus viviendas, reportó
AFP.
Otro niño palestino asesinado
por balas bendecidas por Bush.
El bombardeo, calificado
por la prensa árabe como "carnicería", se produjo esta tarde
cuando unas
3 000 personas se dirigían al barrio de Tel al Sultan, del campo de
refugiados de Rafah, para exigir el fin de la ofensiva contra esa
localidad.
Notimex señaló que la
cifra mortal puede aumentar en las próximas horas, ya que los
hospitales del área indicaron que había muchas partes de cuerpos
calcinados, lo que hace imposible dar un saldo exacto, además de
que reportaron que su capacidad de servicio ha sido excedida.
"No
podemos manejar la situación, no hay hospital en el mundo que pueda
hacerse cargo de esto", señaló el médico Moawiya Hassanain,
vocero del hospital de Rafah, citado por el sitio web del diario
israelí Haaretz Daily.
Un grupo de derechos
humanos denunció que las fuerzas israelíes impedían que las
ambulancias procedentes de Khan Yunes ingresaran en Rafah para
recoger a los muertos y heridos por su ofensiva.
Como toda respuesta a
esta acción, fuentes militares israelíes se limitaron a mostrar
desconocimiento acerca de lo ocurrido en el campo de refugiados de
Rafah.
Testigos señalaron que
los militares de Tel Aviv, con altavoces, urgieron a todos los
hombres de entre 16 y 50 años de edad de ese campo de refugiados a
que se reunieran en una escuela de Rafah, y advirtieron que de no
hacerlo, sus casas serían demolidas.
Sin embargo, cuando
varios de los convocados salieron de sus casas portando banderas
blancas fueron abatidos a tiros por los soldados.
Mientras, en Washington,
el Gobierno del presidente George W. Bush ratificaba su apoyo a la
política genocida de Tel Aviv.
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