Un combativo y bien organizado bloque
integrado por trabajadores de la Construcción mientras se
escuchaban las notas del Himno nacional cubano, cerró la tarde de
este viernes la impresionante y patriótica Marcha, como no se
recuerda otra, en la que participaron un millón 200 mil personas.
La multitudinaria demostración
convocada para rechazar las nuevas agresiones imperialistas, se
había iniciado a las 8:00 a.m. en el Malecón habanero.
En una Proclama
de un adversario al Gobierno de Estados Unidos, dirigida a
George W. Bush, el Comandante en Jefe Fidel Castro fijó, antes de
iniciarse la marcha, la posición de nuestro país y la decisión de
luchar por la vida, por nuestra independencia y soberanía hasta el
último de los patriotas.
Poco después de las 2:00 p.m.,
pasaron frente a la Sección de Intereses de Estados Unidos, los
últimos manifestantes con idéntico vigor, entusiasmo y
combatividad que los demostrados por quienes les habían antecedido.
Las representaciones de los 19
municipios de La Habana y los 15 de Ciudad de La Habana en nombre de
todo el país protestaron contra la política fascista de Bush y su
llamado programa de transición propugnado por la extrema derecha
que hoy gobierna en Estados Unidos.
La disciplina y la organización que
caracterizaron el desfile hizo posible que en poco más de seis
horas tan alto número de habaneros pudieran expresar sus
sentimientos y repudiar el nuevo engendro yanki.
El Malecón habanero fue otra vez
testigo del patriotismo de los cubanos y su confianza en la
Revolución pese al empeño enemigo de doblegarla y ahogarla con un
bloqueo que dura 45 años, ahora recrudecido con las recientes
medidas.
Primó la unidad al converger en esta
Marcha varias generaciones.