Pasadas las primeras dos horas de
iniciada la Marcha Combatiente contra la política fascista del
gobierno de George W. Bush, el desfile de habaneros por el Malecón,
junto a las aguas que bañan el Caribe, sigue compacto e
interminable.
Los pronósticos que esta sería la
marcha de mayor participación y por consiguiente de más larga
duración, parecen cumplirse. Las calles y vías que convergen en el
Malecón y que ocupan de forma organizada los 34 municipios de
Ciudad de La Habana y La Habana, a la hora de redactar esta
información (10:00 a.m.) siguen repletas.
La soleada mañana de este 14 de mayo
acompaña a los habaneros que durante todo el trayecto y en especial
al pasar frente al edificio donde radica la Sección de Intereses de
Estados Unidos enarbolan como consignas más repetidas "Viva
Cuba Libre", "Abajo el genocidio", "Abajo el
fascismo". "Viva Fidel", "Viva la Revolución
cubana".
Esta poderosa demostración de
patriotismo tiene la virtud de unir a varias generaciones que, en
épocas diferentes, han padecido y enfrentado la prepotencia
imperial yanki, sus agresiones y un criminal bloqueo que dura 45
años.
Estoy orgulloso de haber participado
con mis dos hijos y tres nietos, en esta histórica marcha, declaró
Juan Ramón Fraga, obrero retirado del sector de las construcciones.
Banderas de diferentes países
latinoamericanos, sostenidas por hermanos solidarios, en especial
una activa representación de la República Bolivariana de
Venezuela, se suman a las protestas por el anuncio del llamado
programa de transición dado a conocer por W. Bush, ejemplo de
engaño, mentira, hipocresía y doble moral.
Sobresale en esta marcha la dinámica
y organizada presencia de miles de estudiantes de los diferentes
niveles de enseñanza y de cursos especiales vinculados a la Batalla
de Ideas.
El Malecón se viste otra vez de
Patria a muy poco de haberse celebrado en la Plaza de la Revolución
el acto central por el Día Internacional de los Trabajadores al
cual asistió un millón de personas. Ello evidencia el poder de
convocatoria de la Revolución, la respuesta de las masas y el
espíritu revolucionario de los habaneros.