WASHINGTON, 14 de mayo (PL).—
Hollywood, la denominada meca del cine norteamericano, parece
amenazar con recientes producciones los afanes reeleccionistas del
presidente George W. Bush, indican hoy medios de prensa.
La película The Day After
Tomorrow que aborda el efecto
invernadero y el recalentamiento global, dirigida por Roland
Emmerich, y el documental de Michael Moore, Fahrenheit 9/11,
basado en la actuación de Bush antes y después de los atentados
terroristas del 11 de septiembre de 2001, así lo evidencian.
Ambos materiales abordan temas muy
sensibles para la administración republicana e incluso, a pesar de
la censura impuesta al filme de Moore, este considera que contiene
elementos que los norteamericanos deben saber.
Los temores de la Casa Blanca no son
infundados, pues su política en el campo ecológico sufre un
notorio cuestionamiento en The Day After
Tomorrow, que
pudiera influir y poner en contra a muchos votantes en noviembre.
La amenaza del cambio climático que
aborda la cinta puede hacer recordar al público que Bush no firmó
el Tratado de Kyoto sobre recalentamiento global y sus políticas
ecológicas afectan las normas ambientales y favorecen a grandes
corporaciones petroleras.
Según plantea The New York Times, el
mandatario ya ordenó a los funcionarios de gobierno no comentar
sobre este tema y a la agencia espacial norteamericana (NASA) no
ofrecer entrevistas sobre cambios climáticos.
Políticos de la oposición
demócrata y grupos ecologistas instan a la población a ver esta
creación cinematográfica, que aunque ficticia, sustenta lo que
puede ocurrir en el mundo de mantenerse la actual política contra
el medio ambiente.