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Buenos viejos conocidos otro bueno por conocer
PEDRO DE LA HOZ
La
jornada de premiación del XII Concurso y Festival Internacional de
Guitarra de La Habana Leo Brouwer se hará acompañar esta noche, en
el teatro Amadeo Roldán, por la primera audición en Cuba de obras
para el instrumento y orquesta sinfónica de un compositor español
conocido en Cuba por sus aportes a la cinematografía, Antón García
Abril, y un norteamericano, Meyer Kupferman, que haremos bien en
conocer, más cuando va de la mano de un intérprete de probada
excelencia, el mexicano Roberto Limón. Tanto en uno como en otro
caso, el soporte lo dará la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la
batuta del maestro Iván del Prado.
García Abril (Teruel,
1931), interpretado por su compatriota Ricardo Gallén, cuenta con un
catálogo variado, en el que la guitarra ocupa un espacio breve aunque
significativo, con tres conciertos, Aguediano (1976), Mudéjar
(1983) y Gibralfaro (2003, para dos guitarras). Su premisa
estética se basa en hacer una música comunicativa, que en sus
palabras significa devolver "la humanidad a la música".
Víctor Pellegrini (a la izquierda)
y Joaquín Clerch.
Kupferman (Nueva York,
1926-2003) se destacó por un intenso trabajo a favor de incorporar
los hallazgos jazzísticos a la expresión orquestal contemporánea.
Entre los seguidores de este complejo musical se estima su libro Atonal
jazz (1992). Fue un compositor prolífico: 7 óperas, 12
sinfonías, 10 conciertos, cientos de piezas para diversos formatos de
cámara, más de 30 obras orquestales. Uno de esos conciertos,
encomendado por la Orquesta de Baja California, fue dedicado
especialmente en 1994 a Roberto Limón, quien lo ejecutará en La
Habana.
Hablando de viejos
conocidos, el público premió como se merecen a dos ganadores de
ediciones anteriores del concurso, el argentino Víctor Pellegrini y
el cubano Joaquín Clerch, ambos unidos en una jornada consagrada a
Brouwer. El extraordinario dominio técnico-expresivo de ambos
intérpretes sustentó el estreno mundial de nuevas obras brouwerianas
que resumen y, a la vez, potencian esa gran operación intelectual y
emotiva que transita toda su obra. La ciudad de las columnas,
por Clerch, y Nuevos estudios sencillos y Viaje a la semilla,
por Pellegrini, dos de ellas con referencias a Alejo Carpentier,
escritor entrañable para Leo, dejaron hondas huellas en un auditorio
que recibió cálidamente la conjunción de los dos guitarristas en un
fresco repaso a Música incidental campesina, y el encaje muy
articulado que logró el cuarteto de cuerdas Amadeo Roldán con Pellegrini
en Quinteto para guitarra y cuarteto de arcos.
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