Isla de la Juventud

Fábrica por la senda del Che

Texto y foto: Diego Rodríguez Molina

NUEVA GERONA.— Un especial orgullo muestran los trabajadores de la planta procesadora de caolín Julius Fucik, de la Isla de la Juventud, al cumplirse este 10 de mayo el aniversario 40 de su inauguración por el Che, y mantener vivo el espíritu de trabajo que les legó el entonces Ministro de Industrias.

Los jóvenes están muy comprometidos con la tradición laboral del colectivo.

Mi mayor regocijo es que, además de ser fundador de la primera y única fábrica de su tipo en el país para sustituir importaciones, he tenido la oportunidad de hacer realidad las ideas legadas por el Comandante Ernesto Guevara, en cuanto a eficiencia económica y productividad, indica a Granma el mecánico Manuel Copa Blanco, Vanguardia Nacional como trabajador e innovador.

Esta instalación, ubicada a unos 13 kilómetos al Sur de la capital local, abastecedora de materia prima en forma de polvo y granulado con destino a unas 10 ramas nacionales —entre ellas cerámica, papel, gomas de vehículos, aisladores y acumuladores eléctricos, calzado, materiales refractarios, electrodos para soldar y plaguicidas—, no se detuvo en el período especial, reajustó su funcionamiento y mercados, continuó disminuyendo hasta 0.79 centavos el costo por peso de producción, y hoy tiene entre sus logros contar con el 70% de sus trabajadores convertidos en profesionales, técnicos u obreros calificados, lo cual adquiere más valor si se tiene en cuenta que entre las metas trazadas por el Che entonces estaba que alcanzaran el sexto grado, para lo cual de inmediato crearon aulas que funcionaban alternando con los turnos de producción.

Sus especialistas y obreros hablan de los esfuerzos desplegados durante estas cuatro décadas encaminados a modernizar la tecnología y ampliar la planta, así como las constantes innovaciones y racionalizaciones para vencer el bloqueo, mejorar la calidad y mantener un abastecimiento estable a diversas industrias de las cuales no todas (como las productivas de goma y de pintura), aprovechan suficientemente el mineral proveniente de los yacimientos pineros, ni la capacidad de beneficio instalada.

Por la senda del Che marcha esta fábrica que, nacida al calor del proceso de industrialización emprendido por la Revolución, sobresale, además, por la estabilidad del personal, perfecciona la autogestión económica, el control y el mejoramiento de la atención al hombre.

 

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