TEGUCIGALPA, 10 de mayo (PL).—
El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, admitió en Tokio,
Japón, que la política comercial de su gobierno está directamente
vinculada con el apoyo dado a los ocupantes estadounidenses en Iraq.
Según medios de prensa locales, pese
al retiro de las tropas hondureñas de ese país árabe, agredido
militarmente desde marzo de 2003 por fuerzas lideradas por el
Pentágono, Maduro reconoció que las tradicionales relaciones de
amistad y comerciales con Estados Unidos no se afectarán.
Durante su primera comparecencia
pública en el contexto de la gira que realiza para buscar apoyo
económico e inversión extranjera en la segunda nación más pobre
y violenta de Centroamérica, el mandatario intentó justificar su
respaldo a la Casa Blanca.
De acuerdo con la prensa hondureña,
Maduro ofreció una larga explicación justificativa de su
actuación en la que mencionó un encuentro con el ex gobernante
español José María Aznar, cuando este aún ostentaba el poder.
Le pregunté a Aznar cuál era su
postura sobre el conflicto iraquí y este respondió que los países
a veces tienen tendencias localistas, pero España es hoy un país
importante en el concurso internacional de las naciones, rememoró.