|
Sin batas blancas trabajan por la salud
Orlando
Guevara Núñez
SANTIAGO
DE CUBA.— Aunque no visten batas blancas, los hombres y mujeres de
los Servicios Comunales clasifican como imprescindibles en los
programas de salud para la población. Con sus carritos y
escobillones, en vehículos automotores o de tracción animal se
convierten en protectores de la higiene.
En el 2003, en las
áreas urbanas de Santiago de Cuba, fueron recogidos 1 049 900
metros cúbicos de desechos sólidos, para un promedio diario de 2
876.
La basura recogida cada
día en zonas urbanas por los trabajadores de Servicios Comunales
equivale a 575 camiones llenos. Esto significa que, de no contar con
ellos, en una semana las calles de esta provincia acumularían más
de 4 000 camiones de basura.
No obstante necesitan de
la cooperación, porque muchas veces la basura se saca sin
correspondencia con el itinerario de recogida, o en envases
inadecuados que provocan derrames. También hay muchos indolentes
que arrojan desechos a la calle.
Las limitaciones de
camiones, neumáticos, piezas y combustible, obligan a la búsqueda
de alternativas que aquí se materializan en 377 carros de tracción
animal y 15 tractores con carretas, aunque todavía no es posible
llevar el ciclo de recogida a una frecuencia diaria.
¿Y las áreas verdes?
¿Los parques? ¿Las flores? Los trabajadores de Servicios Comunales
en Santiago de Cuba acordaron declarar el 2004 como año de la
floricultura y de las áreas verdes.
El fomento,
mantenimiento y reconstrucción de estas áreas son belleza y salud
en calles, entradas y salidas de pueblos y ciudades, repartos y
centros de trabajo. Pero ello demanda agua, siega de césped,
escardes, podas, aplicación de abonos, remoción de canteros y
control fitosanitario.
La producción de flores
rebasó los 2,6 millones de docenas, cifra que crece con el aporte
de productores estatales y privados. Pero la demanda está todavía
por encima de la oferta. De ahí el proyecto de nuevas siembras y el
propósito audaz de llevar a un 40%, como mínimo, la producción de
flores de primera calidad.
Limpiar, embellecer,
sanear, evitar contaminaciones y enfermedades, ese es el empeño de
estos hombres y mujeres que son también batas blancas, son
trabajadores por la salud. |