KABUL, 6 de mayo (PL).—
Jean Arnault, representante especial del secretario general de la
ONU en Afganistán, admitió hoy la imposibilidad de cumplir con el
programa de desarme en el país centro asiático antes de las
elecciones de septiembre.
"El proceso de desarme se
encuentra bajo una seria amenaza", dijo Arnault, al informar
que hasta ahora sólo han depuesto las armas unos seis mil de los
más de 100 mil hombres armados que se calcula hay en esta nación.
La ONU también advirtió sobre el
posible aplazamiento de los comicios generales, de continuar el
retraso en el registro de votantes y la ola de violencia en el país
ocupado.
La víspera fueron hallados en la
provincia de Nuristán los cadáveres de dos ciudadanos británicos
y su traductor afgano, quienes trabajaban para una empresa de
seguridad que colabora en la preparación de las elecciones.
Dos años y medio después del inicio
de la invasión de Estados Unidos y sus aliados, Afganistán se ha
convertido en un país cada vez más inseguro, donde cada día se
suceden las campañas militares de los 15 mil soldados de las tropas
de ocupación contra seguidores del talibán y de la red Al Qaeda.
La guerra, el narcotráfico, las
luchas entre caudillos y la falta de control del gobierno impuesto
por Estados Unidos caracterizan hoy el panorama nacional afgano,
según coinciden en señalar los analistas.