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La alegría del
Filiberto entrenador
RAFAEL PÉREZ VALDÉS
En
la respetada lucha cubana hay dos Filibertos. Uno, claro está, es
el grequista Azcuy, el gladiador del patio más relevante de toda la
historia. El otro es Delgado, quien como jefe de entrenadores de la
libre le ha dado un visible impulso.
Y por esa razón, como
es lógico, el técnico se encuentra feliz. Las demostraciones más
recientes de sus hombres, en dos competencias extrafrontera,
incluida una Copa del Mundo, le redoblaron ese sentimiento renovado
en los últimos años.
La primera de ellas
resultó una liza en Minsk, Bielarús (21 y 22 de marzo), en la que
se participó con cinco hombres, tres de los cuales ganaron oro:
Yandro Quintana (60 kilogramos), Serguei Rondón (66) y Alexis
Rodríguez (120). Los otros que entraron al colchón fueron Iván
Fundora (74) y Wilfredo Morales (96).
"Se
trató de una actuación muy buena, pues fue un torneo de gran
nivel, con la presencia de representantes de las antiguas
repúblicas soviéticas, de gran fuerza y tradición en nuestro
deporte", indicó el propio Delgado en declaraciones para Granma.
La Copa del Mundo, en
Azerbaiyán (3 y 4 de abril), ya con los siete luchadores del equipo
nacional, permitió llegar hasta un tercer lugar, con seis medallas,
distribuidas en una de oro, cuatro de plata y una de bronce.
El monarca resultó
Quintana (otra vez campeón); los subtítulos pertenecieron a René
Montero (55), Rondón, Fundora y Rodríguez, en tanto el bronce
correspondió a Morales.
Cuba fue colocada en el
grupo más fuerte, junto a Irán y Rusia, mientras que por la otra
ronda lo hacían Canadá, Sudáfrica y los anfitriones. La
discusión del bronce llevó a un duelo contra los norteños,
ganado, como ya apuntamos, por los caribeños.
"Nos
impusimos a Irán, 5-2, país que ha sido incluso campeón mundial,
al cual nunca antes le habíamos podido ganar."
Y entonces se vuelve a
notar la alegría de Filiberto Delgado... |