WASHINGTON, 27 de abril (PL). — El
futuro embajador norteamericano en Bagdad, John Negroponte, dejó
hoy en claro el papel secundario de la ONU si decide actuar en esa
nación al afirmar que Washington mantendrá su rol de ocupante y
defenderá sus intereses en Iraq.
Al intervenir ante la comisión de
Asuntos Exteriores del Senado, Negroponte aseguró que la Casa
Blanca no permitirá que sus intereses sean afectados si el
organismo internacional despliega sus fuerzas.
El papel de la ONU en esa nación no
se hará a expensas de la influencia y los intereses de Estados
Unidos, manifestó el diplomático, designado por el presidente
George W. Bush para dirigir la embajada en Bagdad.
No obstante, el funcionario matizó
sus declaraciones al comentar que a su gobierno le interesa la
participación de la comunidad internacional y, en especial, la de
Naciones Unidas en Iraq.
Al respecto, Bush está empeñado en
lograr la aprobación de una nueva resolución del Consejo de
Seguridad sobre esa nación que avale la transferencia de poder, prevista para el 30 de junio venidero, y mitigue las criticas
internas por su política unilateral, según la prensa local.
Durante la comparecencia de
Negroponte el senador demócrata Joseph Biden pidió mantener un
bajo perfil en Iraq para evitar ser calificado de procónsul.
Biden hizo alusión así a las
gestiones del funcionario al frente de la sede diplomática
norteamericana en Honduras entre 1981 y 1985, cuando se involucró
en la guerra sucia contra Nicaragua, por la que fue demandado por
organismos defensores de los derechos humanos.
Al respecto, un activista irrumpió
en la sala donde intervenía Negroponte y exigió al comité
interrogarlo por sus nexos con los escuadrones de la muerte en
Centroamérica.