LONDRES, 27 de abril (PL). — Altos
militares de Gran Bretaña rechazan presiones de Estados Unidos para
permitir el despliegue de tropas en las zonas más convulsas de
Iraq, bajo ocupación de esos dos países, revela hoy el diario The
Independent.
Fuentes militares citadas por el
rotativo afirmaron que el Pentágono demandó a Londres el envío de
la 16 Brigada de Asalto de la Fuerza Real a las áreas de mayor
actividad de la resistencia en los alrededores de Bagdad y la
sublevada ciudad de Faluja.
El mayor general británico John Mc
Coll asumirá como vicejefe de las fuerzas de ocupación a partir
del 1 de julio próximo y a cambio, según esa publicación,
Washington espera que el Reino Unido apoye esa designación con el
despliegue de más militares.
La Casa Blanca desea que los
británicos ocupen las zonas que abandonan ahora los mil 300
soldados españoles por decisión del nuevo gobierno del socialista
José Luis Rodríguez Zapatero.
The Independent adelantó que el
gabinete del primer ministro Anthony Blair planeaba trasladar mil 700
militares a Iraq para unirse a unos nueve mil ya desplegados en la
sureña provincia de Basora.
Sin embargo, Blair descartó hoy esa
posibilidad al afirmar que su país poseía suficientes tropas en
Iraq, durante una conferencia conjunta con su similar italiano,
Silvio Berlusconi.
Con la participación de tropas
nacionales en las operaciones en la ciudad santa chiíta de Najaf,
donde estaba desplegado el contingente español, y en Faluja, la
Casa Blanca busca concederle carácter internacional a esas acciones
bélicas, estima el rotativo.
Al respecto, fuentes del Ministerio
de Defensa, citadas por el periódico, denunciaron que a causa de
la represión estadounidense en esas ciudades rebeldes, cualquier
intento de acercamiento encontrará el rechazo de la población.
Más de 400 personas se calcula
fallecieron en las dos primeras semanas de este mes en Faluja, tras
el hostigamiento a sus más de 200 mil habitantes con el fuego de
la aviación, la artillería y la técnica blindada de los
ocupantes.
La resistencia, por su parte, causó
alrededor de 120 muertos y más de 560 heridos a las fuerzas
estadounidenses.
Por otro lado, el diario subraya que
al trasladar esas fuerzas a las zonas cercanas a Bagdad, éstas
quedarían bajo el mando directo de la jefatura norteamericana, en
lugar de estarlo de forma nominal como en el caso de las desplegadas
en Basora.
Al respecto, el ministro del Exterior
en la sombra del opositor Partido Liberal Demócrata, Menzies
Campbell, indicó que era obvia la diferencia doctrinal entre la
manera de actuar de las tropas británicas y las estadounidenses.
Por eso podemos entender la
resistencia mostrada por los militares del Reino Unido, consideró
Campbell.
Poco antes de la reciente visita de
Blair a Washington, los partidos de oposición le exigieron que
transmitiera de forma clara al presidente estadounidense, George W.
Bush, el rechazo de Londres a los métodos empleados por el
Pentágono en Faluja.