El amor en el ataque y la defensa

José Antonio Fulgueiras

SANTA CLARA.— El güinero Rubén Arado, y la avileña Maricel Ramírez se conocieron aquí en Santa Clara en 1982, en sus primeros campeonatos escolares de tenis de mesa. En la propia ciudad se despiden del deporte activo, ya casados y con dos hijos varones, y una impresionante cosecha de medallas en torneos nacionales e internacionales.

Reconoce Maricel que siempre resultó una atleta combativa, que no se amilanaba ante qualquier contraria y de ahí sus mayores éxitos. Rubén, por su parte, se define como un jugador conservador, basado en la defensa y en sus recursos.

Tal vez estos rasgos deportivos los llevaron a sus vidas particulares, pues estuvieron tan solo como amigos sus primeros 10 años, a pesar de militar en el mismo equipo y estudiar en la misma aula. En 1991 se hicieron novios.

"Hicimos afinidades y nos enamoramos sin darnos cuenta", resume Maricel en una probable justificación de lo tardío del remate de Rubén. Él por el contrario confiesa que de ella le atrajo su belleza y sinceridad. "Constituye hoy, junto a mis hijos Rubén (de 2 años de edad) y Raúl (cuatro meses), mis mejores medallas conquistadas."

La victoria que más recuerda Maricel fue la presea de oro conquistada en los Panamericanos de Indianápolis'87, tras vencer a dos asiáticas nacionalizadas en Estados Unidos. Rubén define como su triunfo cimero el haber participado en dos Juegos Olímpicos, Barcelona y Sydney, donde aprendió las últimas técnicas del tenis de mesa.

Cada uno acumuló en sus pechos más de 100 medallas de todos los colores en eventos nacionales, centroamericanos, latinoamericanos y panamericanos.

Tal vez por ello no se mostraron tristes en el acto de retiro, en la Sala Amistad, ante los atletas y el público participantes en la II Olimpiada del Deporte Cubano. "El retiro no es para mostrar tristeza, sino alegría de llegar a este momento con la satisfacción de haber hecho lo máximo como atletas revolucionarios".

Ya Rubén trabaja como entrenador en Güines, en el deporte escolar. Maricel se le sumará tan pronto termine la licencia de maternidad. Ellos jugaron muy pocas veces por pareja, pues consideraban que les podría traer fricciones en su vida conyugal. Como preparadores sí unirán raqueta con raqueta en pos del desarrollo del pin pon.

Más información: www.granma.cubaweb.cu/eventos/oli2/

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Deportes | Cultura |
| Cartas | Comentarios | Ciencia y Tecnología | Lapizcopio| Temas |

SubirSubir