Otro panorama se aprecia en la cuenca
hidrográfica del Cuyaguateje, la mayor del occidente cubano, tras
una intensa reforestación emprendida como parte del programa de
protección a esas áreas en el país.
El río posee una longitud de 112
kilómetros y su faja se asocia a unas 40 mil personas a lo largo de
sus 723 kilómetros cuadrados de extensión territorial,
principalmente en los asentamientos urbanos de Isabel Rubio, Guane y
El Moncada y 34 sitios de población rural concentrada.
Además del auge de la repoblación
forestal, en el proyecto resulta importante la eliminación de la
carga contaminante, empeño que muestra adelantos, sobre todo por
parte de los ministerios de la Agricultura y la Alimentación.
Meritoria es la labor de
conservación de los suelos y el trabajo encaminado a eliminar los
cultivos en las márgenes, muy perjudiciales al provocar erosión y
la fuga de la capa vegetal.
Más de 600 ríos cubanos se
benefician con la aplicación del riguroso proyecto de conservación
de las cuencas en los ecosistemas montañosos, al ser el agua dulce
uno de los principales recursos naturales, amenazado a escala
mundial por el consumo excesivo.
La cuenca del Cuyaguateje, que ocupa
el 0,6 por ciento del territorio nacional, se destaca por su belleza
paisajística y rica diversidad biológica, pues en ella se asientan
11 de las 36 áreas protegidas que posee Pinar del Río.
(AIN)