Cuba mantuvo en la última década
una de las más bajas tasas de mortalidad materna en el continente
americano, con una cifra promedio de 30 fallecidas por cada 100 mil
niños nacidos vivos.
El doctor Evelio Cabezas, jefe
nacional de obstetricia y ginecología del Ministerio de Salud Pública,
dijo que se trabaja para lograr mejores resultados en ese indicador
de bienestar social, a partir de sólidas acciones asistenciales y
de promoción sanitaria.
Son elementos a favor la cobertura
nacional de instituciones como hospitales, policlínicos,
consultorios médicos de la familia y cerca de 300 hogares maternos,
que garantizan la atención durante el período de gestación, parto
y post-parto.
Cabezas significó que constituyen
igualmente fortalezas de la nación caribeña la disponibilidad de
recursos humanos altamente calificados en todas las provincias, de
programas genéticos y educativos en función de una maternidad y
paternidad seguras.
En contraste con tales esfuerzos y
resultados, se lamentan en América situaciones de insalubridad y
elevada mortalidad materna en varios países, tal es el caso de Haití
donde se reportan mil fallecidas por cada 100 mil niños que nacen
vivos.
Un nuevo impulso a los esfuerzos
cubanos brinda el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF), que apoya el fortalecimiento de hogares maternos en la
parte oriental de la isla con un proyecto de cooperación.
(AIN)