LONDRES, 20 de abril (PL).—
Con un pronunciado retraso, pero a despecho de la posición de
Washington, el primer ministro británico, Anthony Blair, condenó el
asesinato por Israel del líder de HAMAS, Abdelaziz Rantisi, destaca
hoy el diario The Guardian.
Blair matizó su pronunciamiento al
afirmar que rechazaba el atentado contra el dirigente del Movimiento
de Resistencia Islámica (HAMAS) como mismo lo hace con otros actos
violentos realizados en el Levante.
Sin embargo, apunta ese rotativo
británico, a diferencia de la rapidez conque repudia los atentados
contra los israelíes, Blair sólo ayer se pronunció sobre el
asesinato de Rantisi, perpetrado el pasado sábado en la franja de
Gaza.
El jefe de Gobierno dejó la
inmediatez para pronunciarse al ministro del Exterior, Jack Straw,
quien ya lo había hecho este fin de semana, comenta la referida
publicación.
De igual forma, Blair debió aclarar
la posición de su país respecto a la controversial propuesta de
Israel de retirarse unilateralmente de Gaza y, al mismo tiempo,
mantener los asentamientos de colonos en zonas importantes
de la Cisjordania ocupada.
En ese sentido, declaró que
consideraba positiva la retirada de Tel Aviv de Gaza, pero afirmó
que, "por supuesto, ello está lejos de ser un paso
final", en un intento por marcar diferencias con la Casa Blanca
que sí respaldó por completo el plan presentado por el primer
ministro israelí, Ariel Sharon.
Además de la salida de Gaza, Sharon
propone limitar el regreso de los refugiados árabes sólo a un
futuro Estado palestino, al tiempo que pone en duda las fronteras de
1967, la llamada línea verde.
La aclaración de Blair siguió a una
exigencia en ese sentido de los opositores partidos Conservador y
Liberal Demócrata.
The Guardian opina que la iniciativa
del Gobierno israelí, que practica a diario el genocidio contra el
pueblo palestino, puede echar por tierra el plan de paz, conocido
como Hoja de Ruta y es auspiciado por la Unión Europea, la ONU,
Estados Unidos y Rusia.