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16 Festival La
Huella de España
Una tradición
cumplida y renovada
Andrés
D. Abreu
En
el empeño de sostener las tradiciones de nuestra raíz hispánica,
el Festival La Huella de España se ha convertido en un suceso ya
tradicional dentro de la vida cultural de la Isla.
Surgida en 1988 como un
proyecto cultural animado por su promotora de siempre, la directora
del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso, La Huella recién acaba
de inaugurar su decimosexta edición dando muestras de ser un evento
acertado, capaz de sobrepasar los más difíciles tiempos, por su
naturaleza de hermanamiento popular y la vigencia de la fusión
artística.
Pudiera considerarse que
el Festival ha llegado a una mayoría de edad y con ella se ha
propuesto renovaciones. De la explanada del Castillo de la Real
Fuerza, donde habitualmente se daba inicio a sus festejos, ha
saltado a una plaza mayor, la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña.
Tras el infaltable cañonazo de las 9, se anunció su apertura con
una gala que exhibió elementos respetados por su tradicionalidad,
pero que también adquirió nuevos aires.
Luis Carbonell con la
Balada de los dos abuelos, de Nicolás Guillén, y la Suite
de bailes regionales de España, interpretada por la Federación
de Sociedades Españolas de Cuba, fueron las primeras expresiones de
esa conservación de herencias que defiende La Huella, luego
ampliadas y diversificadas a partir de la actuación de Vocal Leo y
canciones como Eternidad, texto de Dulce María Loynaz y
música de Beatriz Corona.
Las presencias del
Ballet Español de Cuba, el Ballet Lizt Alfonso y la compañía
Habana Flamenca volvieron a patentizar la fuerza del flamenco dentro
del legado español que conforma la cubanía. Fue interesante la
fusión sobre el escenario de Irene Rodríguez, primera solista del
BEC, con la actriz Corina Mestre y el cantautor Augusto Blanca en la
Nana del caballo grande, texto de Federico García Lorca,
así como la presentación en el cierre, por el propio BEC, de Alegrías,
coreografía de su joven integrante Liliana Fagoaga. Por su parte,
el Ballet Lizt Alfonso reafirmó, con De novo, ser el elenco
que mejor fusiona y recrea coherentemente los ímpetus de lo popular
cubano y del flamenco andaluz. Expresiones que impregnaron el rumbo
de la reactualización que se acentuaría dentro del espectáculo
con la llegada de Aceituna sin Hueso. La banda que dirige Miriela
Moreno, con sus temas Mucho señora daría (texto de José
Martí), Ciudad en tus ojos, y Marginales.com, expuso
lo que es hoy por hoy la más contemporánea expresión artística
cubana de la indisoluble Huella de España.
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