BAGDAD, 19 de abril (PL).—
En combate contra guerrillas sunitas en el oeste y chiítas en el
centro-sur, las tropas norteamericanas en Iraq han perdido más
hombres en este mes que en la agresión de tres semanas de hace un
año para derrocar a Saddam Hussein.
Desde el 31 de marzo, 104 soldados de
Estados Unidos han muerto en enfrentamientos armados.
La lucha de resistencia, focalizada
en Fallujah en todo este mes, se ha desplazado a Najaf, más al sur,
desde donde se reportan enfrentamientos entre las guerrillas del
clérigo chiíta Muqtada al Sadr y tropas ocupantes estadounidenses.
En esos choques participaron
"miembros de tribus" y "una gran cantidad de
combatientes del Ejército del Mahdi", dijo a la Voz de Iraq
Libre un allegado de Al Sadr, a quien los ocupacionistas quieren
capturar "vivo o muerto".
En torno a esa ciudad santa chiíta,
los norteamericanos anunciaron el despliegue de la poderosa I
División Blindada, en reemplazo de miembros de la III Brigada,
aunque anunciaron que tratarán de negociar la rendición de Al Sadr
antes de asaltarla.
La misma fuente refirió choques
entre tropas ocupantes estadounidenses y resistentes iraquíes
chiítas en Sadr City, un suburbio de Bagdad, después que estos
últimos atacaran con cohetes antitanques posiciones de los
primeros.
Entretanto, un portavoz de la
coalición anti-iraquí anunció hoy en Bagdad un presunto acuerdo
entre los defensores de Fallujah, el bastión de la resistencia
sunita, y sus sitiadores, con el propósito de atenuar la lucha que
comenzó el pasado 3 de abril cuando los vecinos se alzaron en armas
contra el ocupante.
El convenio contemplaría rondas
conjuntas de efectivos de las tropas de ocupación y del nuevo
ejército iraquí, entrenado y supervisado por Estados Unidos, uno
de cuyos batallones, dicho sea de paso, se rehusó a combatir la
semana pasada en Fallujah.
Prevé también una amnistía para
todos aquellos que entreguen armas pesadas y permitir el libre
acceso a los hospitales y los preparativos para sepultar a los
muertos, según el portavoz de la coalición encabezada por Estados
Unidos, Dan Senor.
En esa ciudad de 200 mil habitantes a
unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad, el fuego pesado de los
estadounidenses causó sólo en los 10 primeros días de abril más
de 600 muertos civiles, en su mayoría mujeres y niños, y más de
un millar de heridos.