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Por una danza de altos quilates
Clausurados el 11no.
Encuentro Internacional de Academias de Ballet y el 8vo. Concurso
Internacional para Estudiantes de Ballet
Andrés
D. Abreu
Con
la Gala de Premiados concluyeron el sábado en la Sala Avellaneda,
del Teatro Nacional, el 11no. Encuentro Internacional de Academias
de Ballet y el 8vo. Concurso Internacional para Estudiantes de
Ballet.
El espectáculo,
dedicado al coreógrafo Alberto Méndez (tras ser anunciado
recientemente como Premio Nacional de Danza), incluyó una
variación de La fille mal gardée, interpretada por el niño
mexicano Esteban Hernández —una de las atracciones del encuentro
por el dominio técnico que posee a su corta edad—, la
coreografía Muñecos, de Alberto Méndez, bailada por Yanela
Piñera y Alejandro Virelles, y la obra La Cucarachita Martina en
La Habana Vieja, creación de la profesora Adria Velázquez,
ejecutada por alumnos de varios niveles y escuelas y del Taller
Vocacional de Arte de la Escuela Nacional de Ballet.
Antes del programa
artístico fueron anunciados los ganadores del Concurso que tuvo en
el cubano José Carlos Lozada al merecedor del Gran Premio. Lozada
también recibió el Premio a la Mejor Pareja junto a Yanelis
Rodríguez (Cuba), mientras que los también cubanos Yanela Piñera
y Yonah González Acosta recibían, respectivamente, el Premio a la
Mejor Actuación Individual y el de Revelación del Año.
En las diferentes
categorías y modalidades del evento resultaron Primeros Premios el
mexicano Isaac Hernández y los cubanos Mariem Valdés, Gretel
Morejón, Annier Navarro, Dainelis Muñoz, Yadil Suárez, Ania
Hidalgo, Yanelis Rodríguez, Yanela Piñera y Alejandro Virelles.
Además de Cuba y
México, también recibieron segundos y terceros premios estudiantes
de Canadá, Brasil y Colombia.
Para conocer detalles y
opiniones acerca de esta octava edición del Concurso, este
periodista conversó con algunos de los miembros del jurado,
presidido por Fernando Alonso
Para el maestro y
fundador del Ballet Nacional de Cuba, la competencia demostró el
progreso técnico que vive el ballet donde hoy día son mayores los
saltos y los giros, y llamó la atención sobre la necesidad de
proteger las características de cada escuela como expresión del
sentir de cada pueblo ante una globalización que pudiera llevar a
que todo el mundo baile igual.
Por su parte, la
profesora inglesa Jane Hackett elogió el alto nivel, casi
profesional, de los concursantes y en especial el de los cubanos, a
quienes considera de los mejores del mundo. Regina Balaguer,
directora del Ballet de Camagüey, remarcó avances con respecto al
año anterior que hicieron difícil la selección, aunque primó el
consenso a la hora de los premios. Para el primer bailarín del BNC,
Joel Carreño, fue un honor ser jurado de un Concurso que fundó
como participante y en el cual participó cuatro veces. La profesora
Déborah Hess (Canadá) destacó cómo para los bailarines de su
país, muy preocupados por el cuidado y limpieza de los movimientos,
es importante el intercambio con otros temperamentos y entregas
interpretativas de la danza, mientras Germana Erba (Italia)
considera extraordinaria la forma en que los profesores cubanos se
integran y ayudan al desarrollo del arte del ballet en cualquier
país del mundo.
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