Más de 65 especies de plantas en
peligro de extinción se preservan fuera de su lugar natural (ex
situ) en el Jardín Botánico de la provincia de Las Tunas, como
valioso aporte al medio ambiente.
La iniciativa es posible mediante un
proyecto de conservación dedicado al rescate de la biodiversidad en
los ecosistemas, que permite un estudio más profundo de las plantas
tras la relocalización, el análisis taxonómico y la reproducción
de los ejemplares.
Esta labor que acometen especialistas
de la institución botánica tunera propicia restituir a sus lugares
de origen aquellas especies que tienen algún riesgo de extinguirse,
y facilita el empleo humano de plantas de diferentes usos como las
medicinales.
Waldo Bonet, máster en Ciencias,
precisó que entre las variedades que reciben especial atención se
incluyen algunos ejemplares de las familias de la guana (hidelgardia
cubensis), la acacia roigii, popularmente conocida como erizo, y la
acacia cupeyence (aroma de costa).
Sobresalen también en este proyecto
especies como la rondeletia gamboana, descubierta en 1924 por el
científico sueco Leonard Ekman y que es endémica de las provincias
de Camagüey, Holguín y Las Tunas.
Como parte de la conservación ex
situ de especies amenazadas, este programa ha podido donar semillas
y posturas para su propagación a los jardines botánicos de Granma,
Pinar del Río y Ciudad de La Habana. (AIN)