BEIRUT, 8 de abril (PL).—
El ejército de Israel detuvo hoy en Cisjordania a 27 supuestos
miembros de la resistencia palestina, en medio del recrudecimiento
de sus operaciones militares tras haber asesinado al guía
espiritual del
Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS), Ahmed Yassin.
Fuentes castrenses confirmaron las
detenciones y anunciaron que sus efectivos se encuentran en estado
de alerta en el ámbito de la celebración de las pascuas hebreas.
La muerte de Yassin fue perpetrada
por la aviación israelí el pasado 22 de marzo con un ataque con
cohetes al parapléjico líder del HAMAS tras salir de una
mezquita en la ciudad de Gaza.
Ese asesinato motivó una ola de
protestas en el Levante y en el preámbulo de la semana de Pesaj,
pascua hebrea, los servicios secretos consideran que el ámbito es
ideal para la realización de atentados por parte de los
palestinos.
La policía tomó posiciones este
jueves en la parte vieja —oriental— de Jerusalén a fin de
evitar un ataque en medio de la antigua ceremonia de la Bendición
de los Sacerdotes, que tuvo lugar en el Muro de las Lamentaciones.
El Muro es adyacente a dos monumentos
del Islam, las mezquitas de Al Aqsa y de Omar, que han desempeñado
un señalado papel de símbolo en la actual Intifada (levantamiento
popular palestino).
En la localidad cisjordana de
Hebrón, donde un núcleo de centenares de colonos israelíes habita
rodeado por miles de árabes, el ejército incrementó la vigilancia
con la idea de poder prevenir toda operación de la resistencia
palestina.
Paralelamente, el ejército de Israel
chocó este jueves por segundo día consecutivo con la población de
la localidad de Bidu, en la margen occidental del río Jordán, que
rechaza el establecimiento de la barrera de seguridad, apuntaron
medios de prensa.
El gobierno del primer ministro Ariel
Sharon pretende aislar al territorio israelí de la
Cisjordania mediante ese valladar para cuya construcción se
apoderó de 400 hectáreas de Bidu.
La usurpación de esas tierras
fértiles fueron denunciadas por la comunidad residente allí en
protestas callejeras, en las cuales también participaron pacifistas
israelíes.
Esas manifestaciones fueron
reprimidas por la llamada policía de frontera (policía
militarizada) con granadas de estruendo y gases lacrimógenos, y en
las que más de una veintena de personas de ambas partes resultaron
heridas.