WASHINGTON, 8 de abril (PL).—
Estados Unidos presiona a más de una docena de gobiernos para
conformar una denominada fuerza multinacional, que sirva de
protección al regreso de Naciones Unidas a Iraq, informa hoy el
diario The Washington Post.
De acuerdo con el rotativo, el cual
cita a funcionarios del Departamento de Estado, con la garantía de
dicha fuerza, la administración de George W. Bush pretende
persuadir a la ONU para que reinstale su representación en el país
árabe, evacuada tras atentados de la resistencia contra esa sede el
pasado año.
Según el Post, Washington ha
ejercido presiones sobre Francia, Paquistán, India y "otras
naciones que estuvieron renuentes a secundar a Estados Unidos en la
invasión", y que ahora pretende articulen "una buena
mezcla global" para custodiar a la ONU, organización a la cual
la Casa Blanca ignoró cuando desató la agresión a Iraq.
En este proyecto de coalición no se
contempla la entrada de países árabes ni vecinos de Iraq.
La nueva fuerza es considerada clave
para la frágil política de transición de la soberanía, dado el
interés del gobierno del presidente Bush en que Naciones Unidas se
involucre en la realización de las elecciones que instrumentará
Washington el próximo 30 de junio en la nación ocupada.
Estados Unidos aspira a que una
misión de la ONU sirva de asistente en la preparación de un censo,
asesore en el registro de votantes, y trabaje en la llamada
educación cívica y en otros asuntos electorales.
Fuentes citadas por el Post estiman
que la fuerza de protección a articular estaría integrada, en
principio, por unos 1 500 efectivos, aunque su tamaño real
dependerá del número de funcionarios a desplegar por Naciones
Unidas.
Se estima que la ONU podría enviar
entre 150 y 500 representantes.
En función de convencer a sus
aliados para el envío de uniformados a la denominada fuerza de
protección, las embajadas de Estados Unidos en los respectivos
países ya comenzaron los acercamientos a los gobiernos, y es de
esperar que exista una respuesta en las próximas dos semanas.
La meta es que la nueva guardia esté
en la nación ocupada antes del 30 de junio, aseguraron las fuentes
al diario.